|
MI MURCIA /
GARCÍA MARTÍNEZ
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
Gente de Murcia | |

García Martínez |
Te
lo topas por la ciudad y ofrece un rostro completamente
urbano. Coincides con él en un cornijal de la viña
y su cara es campesina, aun cuando no se haya calado aún
la gorra. Sólo con eso ya estaríamos ante
el hombre total. Mitad Naturaleza pura, mitad Modernidad
manufacturada.
Pero es que, además, se dan otros factores en este
Paco Abellán que cultiva el majuelo, la amistad,
el buen comer y beber, el senderismo... Días atrás
convocó a gazpachada en su casa de El Ardal, para
celebrar con ironía que a la cercana
Sierra del Carche la hayan declarado parque regional.
Suponíamos que lo era de antiguo. Incluso nacional.
Pero no, que es cosa de ayer mismo y de andar por casa.
Este Paco acomoda a su pie las botas de mucho andar el
monte, andándolas primero por la ciudad. El jueves,
fiesta de San Diogeniano, lucía unas bien nuevas,
mientras nos jalábamos unas cosicas en el Rincón
Huertano. Así es que el machihembrado ruralurbano
resulta en Paco Abellán más que redondo.
Yo lo veo como el arquetipo del agricultur del futuro,
que ya no podrá pasar demasiado tiempo arrimado
a lumbre de la casica majuelera, sino que tendrá
que tomárselas con los funcionarios agrarios y
sin duda agrios de la Unión Mundial Globalizada
(UMG). De esa calidad suya que digo da fe que sea, amén
de campesino en ejercicio, erudito y coleccionista enamorado
de los aperos de labranza que cuelgan de las paredes de
su vivienda.
Y no se queda en eso su erudición, sino que es
la persona que más sabe en el mundo acerca de Emilio
Ortuño «Jumillano», el torero que,
en los cincuenta, llegó a lo más alto. Es
tan grande y minucioso su conocimiento que posee más
datos de «Jumillano» que el propio «Jumillano».
De tal manera que si a este le entrara alguna duda sobre
su propia mismidad, tendría que llamar a Paco.
Cuidador de su viña, también lo es del árido
paisaje yermo, dándole acebuches que verdean al
sol fresco del Altiplano. |
|

|
|