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MI MURCIA /
GARCÍA MARTÍNEZ
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Gente de Murcia | |

García Martínez |
Pongamos
que Vicente está en su Todo a Cien de San Javier o en el supermercado de
su propiedad en La Manga. Y bien porque flojea la afluencia de clientes, bien
porque le ha tocado la musa en la cabeza, se le ocurre algo que trasladar al libro
que está escribiendo. No puede memorizarlo, pues nunca, ni siquiera de
chiquillo, memorizó bien. Así es que anota en una libretica lo que
se le va ocurriendo. O se mete en la trastienda y se pone a consultar lo mismo
el Viejo que el Nuevo Testamento. Y eso porque, según Sáez Mercader,
bien pudieran los ovnis ser cosa de Dios.
Su novela, la primera que escribe,
se titula precisamente asaí: Los ovnis, ¿son cosa de Dios? No seré
yo quien destripe la trama, contando aquí la conclusión. Yo me limito
a reseñar que el caso de Vicente es singular. A los catorce años
se puso a trabajar en el horno de su padre, porque pensaba que no servía
para estudiar. No su padre, que quería lo mejor para el chiquillo, sino
el propio crío.
De su familia heredó la panadería
ya dicha, pero él se la cambió a su hermano por una tienda de ultramarinos.
Este negocio le gustaba más. Y lo entendía mejor. A los treinta
y dos cumplidos, llegó y se casó. Y nada hacía suponer que
escribiría una novela. Ni una novela, ni nada. Su obra completa consiste
en dos Cartas al Director de la La Verdad. Pero de tan buena factura que una de
ellas (que aludía a un Real Murcia-Barcelona que tuvo lugar en los ochenta)
se publicó como artículo en la parte superior de las páginas
de deportes.
El asunto de la novela lo ha llevado más que en secreto.
Después de ocho años escribiéndola, a su amigo más
íntimo se lo comunicó hace tres días. La obra tiene que ver
con seres de otros planetas, alienígenas, como se suele decir, que se identifican,
o se parecen, o se encarnan en profetas, mesías, ángeles, apóstoles
y hasta en el propio Jesucristo.
Sáez le ha echado horas al tema,
sin descuidar por eso el negocio, que es de lo que se come. Aun cuando a él
se le vea enjuto. | |

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