|
MI MURCIA /
GARCÍA MARTÍNEZ
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
Gente de Murcia | |

García Martínez |
Como
dijo el otro: «Más cornás da un hospital».
Y si se llama de la Arrixaca que la titulan El monstruo
de las mil camas para qué contarle a usted.
Coinciden los expertos en que, para ser gerente de un
hospital de los grandes, no basta con darle al sujeto
unos estudios. Al tratarse de un arte el más
parecido al toreo, por la cosa de la mano izquierda,
hay que nacer ya gerente. Y a Mariano Guerrero lo parió
su santa madre en Chauchina, provincia de Granada
con el marchamo gerencial puesto. Preguntaban a la familia:
«¿Y qué ha sido en última instancia?».
Y la familia respondía: «Gerente de la Arrixaca.
Y tiene el pelo rubico».
Así de simple (y a la vez compleja) es la cosa.
No es por darle la coba, pero los propios médicos,
que ya es decir, lo tienen por un Beckham de la gerencia.
La otra noche, la clase sanitaria le dio una cena muy
cordial, en el Churra Nuevo, y le impuso la camisola blanca
con el número 23 y el rótulo de Siemens
Mobile (?).
Guerrero es un ente en actividad. Nacido para actuar,
practica una extroversión, cómo diría
yo, más receptiva que follonera, no sé si
me explico. Que no avasalla. Lleva los temas por lo tranquilo
negociando, negociando y sólo si no
hay más remedio se quita el guante de seda y muestra
la mano de hierro. Hombre, claro, aunque se nace, ocho
años en la Arrixaca lo han curtido. Pero se va.
A la privada, mas no a las alergias, que es su especialidad.
Navega hacia la Estrella Polar.
La fuerza de voluntad tan grande que anima a Guerrero
puede hacer pensar que es tozudo. Pues a lo mejor. No
es sólo un organizador, ya que posee vena creativa.
Guisa con tino, por no ir más lejos. Dicen que
las paellas le salen tan buenas que le abren el apetito
incluso a alguien que esté todavía sumido
en el post-operatorio. También trabaja el barro.
Aunque granadino que se llenaba de Alhambra mirando desde
la ventana de su colegio mayor en el Albaicín,
la verdad es que se le ve más cristiano que moro. |
|

|
|