|
MI MURCIA /
GARCÍA MARTÍNEZ
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
Gente de Murcia | |

García Martínez |
Sí,
de acuerdo: es un profesional prestigioso y valorado,
pero ha sido a costa de inteligencia y ganas. Porque,
mire usted, pocos saben que tuvo que hacer su viaje de
novios en una vespa. Y, encima, se le acabaron los dineros
cuando le faltaban todavía cien kilómetros
para volver a Murcia.
Como dice el tópico, se ha hecho a sí mismo.
Aparte de disponer de una capacidad innata para ciertos
menesteres. Porque, en la vida, no todo depende del esfuerzo.
Ciertas cualidades son de nación.
Una de ellas sería la de hacer sencillo lo complicado,
en el ámbito de algo tan confuso como es la economía.
Juan Orenes pone luz en lo farragoso que tienen para el
profano las contabilidades y las disposiciones fiscales
a las que, forzosamente, han de atenerse las empresas.
E incluso los particulares. Esa es, me creo yo, su capacidad
innata. Es como el científico que, además
de su conocimiento de la ciencia, es capaz de comunicarla
de una manera sencilla, entendible para el común.
Pero es que, además, desde que hiciera sus estudios
en el viejo y destartalado caserón de la vieja
Escuela de Comercio de la vieja calle del Trinquete, nuestro
hombre no ha dejado de estudiar. Lo ves enfrascado en
sus lecturas, como si tuviera que examinarse cada mañana
ante un tribunal que no sabes por dónde te va a
salir. Y esta ya es una cualidad adquirida, que complementa
la otra, su capacidad de desbrozar, simplificar y abrir
camino.
Su sentido de la amistad va más allá de
lo que se lleva en este siglo. Es algo cazador. Y alguien
me dirá que cómo se puede ser sólo
algo cuando se trata de matar. Lo explico: es caza ligera
algún conejillo, perdiz con reclamo
que él practica como excusa para estar entre amigos.
Si de uvas a peras mata una liebre, se la da por bajo
mano samaritana a otro que no cazó nada.
Concurre la paradoja de que, en su coto privado, como
los llaman, cada vez hay más animales. Él
sabrá cómo lo hace. Creo que les echa de
comer. Como a sus amigos. Pero son piensos distintos,
desde luego. |
|

|
|