Un cazador francés mata a Canela,
la última osa autóctona del Pirineo
Texto: Julián Méndez
04/11/2004
IRREPETIBLE.
Imagen de Canela, la última osa fértil
autóctona de los Pirineos. Ha sido abatida
a tiros.
Canela, la única osa autóctona en
edad fértil que sobrevivía en los Pirineos,
murió el lunes por los disparos de un cazador
de la localidad francesa de Urdos que participaba en
una batida de jabalíes. El suceso ocurrió
cuando un grupo de seis cazadores se internó
en una abrupta zona rocosa de las estribaciones pirenaicas.
Naturalistas locales habían
advertido a la Oficina Nacional de Caza
sobre la presencia de la hembra y su osezno
para que evitara batidas
Los perros olieron el rastro de la osa Canela, que
iba acompañada de un osezno de 10 meses. Según
Gerôme Ouilhon, de los Fondos de Intervención
Eco Pastorales-Grupo Oso Pirineos (Fiep), todo sugiere
que el osezno no fue capaz de escapar del acoso de los
perros y que su madre se encaró con uno de los
cazadores. Éste, al sentirse amenazado, disparó
su escopeta y mató a la osa. «Creemos que,
al ser tan pequeña, la cría no pudo huir
rápidamente en una zona tan escarpada»,
dice Ouilhon. El oso habitualmente esquiva al hombre.
«Aquí los osos nunca han atacado a paseantes
o montañeros», confirma Gerôme Ouilhon.
La única circunstancia en que una hembra puede
volverse peligrosa para los humanos es cuando defiende
a sus crías. Canela tenía quince años.
Ayer, agentes de la Gendarmería, guardas y los
propios cazadores participaron en una reconstrucción
de los hechos para tratar de esclarecer la muerte de
la osa. «El sábado habíamos hecho
un seguimiento a Canela y a su osezno. Una vez en Pau
explica Gerôme Ouilhon, dimos un aviso
a la Oficina Nacional de Caza para que advirtiera a
las oficinas locales y a los cazadores de la presencia
de los osos para que no se organizaran batidas. Pero
el lunes subieron al monte y mataron a la osa».
La localidad de Urdos se encuentra en la vertiente francesa
del valle de Aspe, al otro lado del túnel de
Somport (Huesca). La Oficina Nacional de Caza es la
encargada de proporcionar los permisos para las batidas.
El futuro del osezno
Todo apunta a que los cazadores sabían de la
presencia de osos en los riscos de Urdos. «Y no
deberían haber acudido a esa zona con perros»,
indicó el presidente de Fiep, Gérard Caussimont.
Canela era el único ejemplar de osa autóctona
de los Pirineos en edad fértil que quedaba en
la comarca.
El resto de hembras o son ejemplares llegados de Eslovenia
y reintroducidos en Pirineos o son oseznos producto
del mestizaje con machos centroeuropeos.