Calatrava no quiere minusválidos en su
nueva pasarela de Venecia
Texto: Íñigo Domínguez /
Roma
18/05/2004
POLÉMICA.
Calatrava, delante de una de sus obras. / DE LA
ROCHA
Desde el punto de vista de un discapacitado, la
nueva pasarela que ha diseñado Santiago Calatrava
sobre el Gran Canal de Venecia es una paradoja de 81
metros: tanto puente y resulta que no sirve para cruzar
el río. Así se lo hizo notar el Ayuntamiento
al arquitecto español el año pasado. No
ha pensado en los minusválidos al diseñar
el cuarto puente que atravesará el canal más
famoso de la ciudad y que se unirá en la historia
al de Rialto, la Accademia y Degli Scalzi.
El arquitecto desoye las
protestas para que adapte su proyecto sobre
el Gran Canal y propone que los afectados
crucen el canal en vaporetto
Tampoco es que los venecianos hayan pensado en su
vida en ello. En la ciudad de los puentes, con un total
de 434, sólo cuatro dejan pasar a alguien con
una silla de ruedas. Pero les ha parecido que en el
siglo XXI se podía empezar a cambiar de costumbres.
Sin embargo Calatrava se ha negado a introducir cambios
en su proyecto y ha dado un respuesta sorprendente.
Más o menos ha venido a decir que si un minusválido
quiere cruzar el Gran Canal, pues que se coja un vaporetto,
uno de los populares barcos de Venecia. Ésta
ha sido la respuesta final de un tirante intercambio
de cartas entre Calatrava y el alcalde, Paolo Costa.
Por estética
El arquitecto ha argumentado que introducir una escala
mecánica, como sugería el alcalde, empeoraría
«la estética del puente», una esbelta
estructura de acero y suelo de vidrio. Por eso ha propuesto
que se abra una línea de vaporettos en la base
de la pasarela que comunique ambas orillas para las
personas con problemas de movilidad. Es más,
se ha ofrecido a diseñar también los muelles
y las rampas correspondientes. Pese a su buena intención,
en Italia han empezado a cebarse con Calatrava y un
artículo del Corriere della Sera se ha cachondeado
mucho del lenguaje que ha utilizado en su propuesta.