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El embarazo otorga equilibrio emocional

Rafael Herrero

El cerebro de la mujer durante la gestación libera la hormona de la confianza y desactiva la del estrés, según una investigación

El embarazo desactiva el estrés / Scott Olson
El proceso biológico natural del embarazo reduce el estrés de la mujer, al desactivar la hormona cortisol -en lo que se denomina científicamente vínculo de apego-, y aumenta la confianza, al liberar oxitocina. Esta transformación se suma a otros cambios hormonales del cerebro de la mujer a partir del día 15 de la gestación cuando, implantado en el útero, el embrión se comunica con los tejidos de la madre.

Así se desprende del Informe científico sobre la comunicación materno-filial en el embarazo: células madre y vínculo de apego en el cerebro de la mujer, un estudio de la Universidad de Navarra dirigido por Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica. Según la doctora Moratalla, aunque el embrión «resulta extraño a la madre, la atmósfera de tolerancia inmunológica creada en el diálogo molecular hace que la mujer le perciba como algo no propio y, sin embargo, sin señales de peligro que activarían las defensas».

Esta tolerancia se inicia a petición del embrión, a través de una red de sustancias que liberan y desactivan todas las células maternas que generarían el natural rechazo hacia lo extraño. La conclusión de estas evidencias, según Moratalla, es que los circuitos entre madre y embrión durante el embarazo «se potencian y dan lugar al equilibrio de la vida emocional».

Células que rejuvenecen

Otras de las conclusiones que reseñó reside en que, «a petición del embrión, se activa la tolerancia inmunológica de la mujer y su cuerpo acoge y guarda jóvenes células del feto». Esta última novedad es lo que se denomina microquimerismo, por el que los órganos de la madre contienen células procedentes del feto que ha gestado (de dos a seis células por mililitro). Estas células tienen una gran capacidad para regenerar y rejuvenecer el cuerpo de la mujer. Además, asegura laexperta, existen datos de la participación de esas células en la reparación del corazón de madres con cardiopatías.

Por ser la gestación una simbiosis de dos vidas, algunas células madre de la sangre del feto y su placenta, que son pluripotenciales, pasan a la circulación materna. Se almacenan en nichos, especialmente en la médula ósea, y se dispersan en los órganos de la madre: piel, tiroides, hígado, riñón, glándula adrenal, pulmón, etc. Estas células del feto, que se denominan progenitores celulares asociadas al embarazo, tienen una gran capacidad de autorrenovación y colaboran con las células madre adultas en la función regenerativa del cuerpo de la mujer.





 
 
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