El 9,3% de los españoles dice conocer a alguien que ha practicado turismo sexual infantil
EFE | MADRID
20/01/2007
El 86% cree que habría que imponer penas de cárcel para los clientes del turismo sexual
Uno de cada diez españoles "conoce o ha oído hablar de alguien" que ha mantenido relaciones sexuales con menores en el extranjero, aunque, en general, la sociedad es "intolerante" con el turismo sexual infantil, según un informe de Unicef sobre la actitud de los españoles ante este problema.
Esta es una de las principales conclusiones del estudio, que forma parte de la campaña de Unicef No hay Excusas, con el que pretende promover la lucha contra la explotación sexual infantil.
El estudio, elaborado sobre una muestra de 1.200 personas, ha sido presentado en una rueda de prensa por el responsable de los derechos de la infancia de Unicef, Gabriel González-Bueno. Según el 90%de los encuestados, la sociedad española cree que la explotación sexual infantil es un fenómeno generalizado en los países subdesarrollados.
Además, el 22,4%de los entrevistados cree que todos o la mayoría de los españoles que viaja a este tipo de países lo hace en busca de sexo con menores. Lo peor es que el 10%de los encuestados conoce a alguien o ha oído hablar de alguien que ha viajado a estos países para realizar este tipo de prácticas, ha explicado González-Bueno.
Aunque la mayoría de los encuestados rechaza este tipo de prácticas (sobre todo las mujeres) y el 86% cree que habría que imponer penas de cárcel para los clientes del turismo sexual, aún hay personas que piensan que, aunque este tipo de abusos a menores son "detestables", el dinero que reciben estos niños puede ayudar a sus familias (5%de los entrevistados).
El informe concluye que, dadas las respuestas, el 75%de los españoles está "concienciado" con el tema y no lo justifica, pero el 21%de los encuestados muestra "argumentos débiles" contra este tipo de prácticas.
Sin perfil específico
Según González-Bueno, aunque la mayor parte de los explotadores son varones de entre 40 y 60 años, no se puede hablar de un perfil concreto porque la mayoría de quienes practican este tipo de turismo son "explotadores ocasionales", "personas que no son pederastas pero que ven este tipo de prácticas como una aventura exótica".
El responsable de los derechos de la infancia de Unicef explicó, no obstante, que hasta ahora, el Código Penal no establecía penas de cárcel para los clientes de turismo sexual infantil, sino sólo para los que promueven la explotación sexual , es decir, los proxenetas.
Sin embargo, el pasado 15 de diciembre, el Gobierno aprobó la última reforma del Código Penal que impone sanciones expresas para este tipo de clientes con penas de cárcel de 1 a 5 años y una multa de 12 a 24 meses.
Este endurecimiento del Código Penal puede ser muy útil para luchar contra la explotación infantil, aunque "lo más valioso" sería que la gente denunciase a los clientes, subrayó González-Bueno.
Además, ha valorado que estos países (especialmente de Centroamérica, el Caribe y el sudeste asiático) descubren "poco a poco" que este tipo de prácticas "no favorece su imagen y son menos permisivos con los clientes y los proxenetas".
González-Bueno ha indicado que, según los últimos datos de Unicef, en 2004 hubo 252 menores víctimas de delitos relacionados con la explotación sexual en España (prostitución o pornografía infantil), 70 de ellos eran obligados a prostituirse, 47 fueron víctimas de pornografía infantil y eran niños "muy pequeños" y 135 estaban relacionados con corrupción de menores.