Más duro que el cielo muestra
el lado más humano de Kurt Cobain
Texto: Esther L. Calderón / Madrid
24/02/2005
SOLO.
Kurt Cobain, en una de sus fotos más conocidas.
/ KIRK WEEDDLE
Más de cuatrocientas entrevistas, informes
médicos, diarios personales y canciones inéditas,
han sido la base para que el periodista Charles R. Cross
reconstruyese la biografía del mito musical Kurt
Cobain, cantante del grupo Nirvana, titulada Heavier
than Heaven (Más duro que el cielo).
Cinco años de intenso trabajo han dado como resultado
este libro, en el que Cross, periodista de Rolling Stone
y The Rocket, ha intentado dar un poco de luz sobre
la contradictoria figura de Kurt Cobain, para lo que
ha consultado a su círculo más cercano,
ha tenido acceso a textos inéditos autobiográficos
y ha analizado informes médicos sobre su drogadicción
y sus problemas estomacales.
Para esta biografía
se han empleado informes médicos,
sus canciones inéditas y sus diarios
Con todo, alguna de las partes más impactantes
de Heavier than Heaven se encuentran en los fragmentos
de las decenas de diarios que Kurt Cobain escribió
y dibujó a lo largo de sus 27 años de
vida y, sobre todo, en la nota de suicidio que dejó,
el 31 de mayo de 1994, para su hija Frances y su mujer
Courtney Love. En ella que aparece íntegra
en el libro describe a Courtney como «una
diosa», «llena de ambición y de empatía»
y a su hija como una niña rebosante de amor y
alegría que le recuerda «demasiado»
a sí mismo de niño.
Confiesa con ello no poder soportar la idea de que la
pequeña siguiese su ejemplo y se convirtiera
«en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva».
Cobain estaba convencido de que la vida de su hija,
a la que trataba, según el libro, «con
extrema ternura», sería mucho mejor sin
él. Es precisamente en la infancia de Kurt Cobain
donde Charles Cross encuentra el origen de los rasgos
de personalidad más característicos del
cantante. Traumatizado por el divorcio de sus padres
y sin un hueco afectivo y físico donde sentirse
seguro en su adolescencia, el amor y el odio contra
sus padres, Don y Wendy, marcará sus relaciones
afectivas y su baja autoestima.
Alegre, cariñoso
Alegre, cariñoso y dotado de talento para el
dibujo, Kurt Cobain niño interiorizó ese
divorcio como «una hecatombe emocional»
y sus efectos, la desaparición de «todo
aquello en lo que confiaba», fue un punto de inflexión
en su carácter, creciendo como un adolescente
conflictivo y tendente a la evasión de la realidad
mediante las drogas. Así, Cross afirma que ese
modo callado de encerrarse en sí mismo de Cobain
es herencia de su padre, con quien discutía a
menudo y del que siempre, aunque se empeñase
en negarlo, busco la aprobación. Cross describe
a Wendy, la madre del músico, como una mujer
atractiva, dependiente de los hombres y bebedora habitual.
Tras varios años de cambios habituales de domicilio,
Cobain comenzó a interesarse por el cine, los
cómics y la música. Unas clases de guitarra
que le impartió su tío Chuck, y que interrumpió
por el bajo rendimiento de Kurt en los estudios, fue
el detonante involuntario de tardes y tardes de ensayos,
cerveza, ácidos y marihuana. Una historia tan
dramática como singular. Terrible.