«Camera café es para
gente lista, un público que está
desatendido en televisión»
MERCEDES RODRIÍGUEZ
05/03/2006
LOS ACTORES DE LA POPULAR SERIE.
La actriz afirma que le costó conseguir el
papel. / LA VERDAD.
La actriz manchega Esperanza Pedreño acumula
una sólida formación teatral, en España
y Londres. Ha trabajado mucho en teatro alternativo
y se ha buscado la vida haciendo incluso cabaret. A
sus 32 años, quiere dar pasos certeros y no le
nubla la popularidad, hasta el punto de que se asusta
cuando la reconocen por la calle. Ha calado hondo su
personaje de Cañizares en Camera café,
un formato cómico satírico de Telecinco
que ha subido prodigiosamente de audiencia hasta llegar
ser el espacio más visto del día con apenas
30 minutos de emisión.
¿Qué tiene Cañizares de
usted?
Nada porque, gracias a Dios, yo no tengo un trabajo
rutinario como los empleados de esa oficina. Y si estuviera
en esa situación, yendo todos los días
a un despacho, no asumiría el rol de ella. Cañizares
es una perdedora, está muy marginada por sus
compañeros, y yo espero no estar nunca así.
Pero ella tiene un punto de ternura y de inocencia.
Ensalza el carácter
teatral del «abierto» formato
de Telecinco, con el que los espectadores
se sienten identificados
¿La inocencia es una mala compañera
para ir por la vida?
No, pero te puede hacer ir de víctima,
y eso es una postura que no está bien. Cañizares
es una niña que ve la vida de color de rosa.
¿Y usted cómo la ve?
Yo soy una escéptica, pero estoy tan implicada
en mi trabajo que muchas veces hace que sea poco realista.
Veo la vida de una forma artística e incluso
en conversaciones me fijo en esa parte de las personas.
Y en el día a día me cabreo con la guerra
y el hambre en el mundo. Como la mayoría de la
gente. Si echas un vistazo alrededor, la vida no es
de color de rosa.
¿Le ha costado trabajo construir ese personaje?
Lo he ido definiendo poco a poco y es un proceso
que aún no está terminado. Es distinto
trabajar en teatro, donde sí que tienes un papel
más construido al presentarlo en un estreno,
que la evolución en un proceso diario, porque
yo los guiones los leo al tiempo que voy creando el
personaje.
¿Cómo llegó a encontrar el
papel de Cañizares?
Fue muy duro. Pasé por tres pruebas. En
la primera el director me vio y lo tuvo claro, me defendió
mucho, pero hasta el último momento estuve haciendo
más pruebas porque otros del equipo no me veían
para el papel. Incluso después de hacer el piloto
tuve que seguir aprobando exámenes.
¿Es difícil abrirse camino como
actriz?
Sí, pero esta profesión no sería
tan bonita si hubiera más trabajo. Estoy muy
acostumbrada a vivir al día. No espero a que
me llamen y enseguida genero ofertas, unas veces me
salen bien y otras me las como con patatas. Es una vida
arriesgada pero me compensa.
«Algo para pensar»
¿Por qué tiene tanto éxito
Camera café?
El formato es original y abierto. Hay un público
desatendido en televisión, un abogado o médico
que llega a casa y no quiere sólo entretenerse,
sino que le den algo para pensar. El programa es para
gente lista. Te hace reflexionar y la gente se siente
reflejada, aunque las situaciones se llevan al absurdo.
¿Le han hecho ofertas a partir de su papel
televisivo?
Me están saliendo cosas para televisión
y lo estoy pensando, pero no he tomado ninguna decisión.
La verdad es que Camera café es un reducto dentro
de la televisión, porque es un trabajo muy teatral.
Me da miedo enfrentarme a otros trabajos televisivos
y que no me gusten.
¿Es que no le gusta la televisión?
No mucho, es muy frívola y la relación
con el público es muy distinta que en el teatro
o en el cine. Para ver una película o una obra
la gente tiene que tomar esa decisión y salir
de casa, y trata de otra forma al artista que desde
la televisión. El espectador tiene un mando en
la mano y tanto se engancha como pasa de ti. Ahora me
ven por la calle y me gritan ¡Cañizares!
Y me asusto. Es raro.
¿Cómo acabará Cañizares
con Bernardo? ¿Son tal para cual?
Sí, yo creo que es una historia que no
tiene fin.