
Superficie: 87,1 Km ²
Nº de habitantes: 6.103 (INE 2006)
Altitud: 147 metros
Distancia a Murcia: 35 Km
Lugares de interés: Iglesia de San
Juan Evangelista, Ermita de San Roque. |
| Uvas
de Alhama, un candil de Aledo, y de Yecla
una cuna con caramelos; cobertores de Lorca,
esteras de Blanca, de Cartagena un velero
con jarcias de plata. (Villancico) |
|
|

El
escudo de Blanca tiene forma española. En campo
de plata un castillo medieval en su color natural, aclarado
de plata sobre un monte de sable. En la puerta la cruz
de Santiago en rojo. Está timbrado con la corona
real: un círculo de oro engastado en piedras preciosas,
compuesto de flores de hojas de acanto interpoladas de
perlas que convergen en un mundo azul, con el semimeridiano
y el ecuadorde oro, sumado de una cruz de oro y la corona
forrada de rojo. [Ver] |
A Blanca
hay que ir en primavera, cuando el albaricoquero muestra su
rosado fruto y la chumbera sus frutos de oro, cuando la luz
indómita bruñe las sierras del Solan y del Lloro,
el cabezo del Barco donde se remansa el Segura,
la cueva de la Mascova y las breñas de los Escarrales
que miran al Valle de Ricote.
Blanca es un mar de tejados y veletas abalconados al río,
una algarabía de empinadas callejas y azucaques por
donde se pasea el silencio apenas interrumpido por el saludo
de alguna anciana ataviada con negra toquilla.
Desde el castillo relucen las puertas revestidas de hojalata,
las piteras, los aleros, las aldabas, el adobe, las fachadas
pintadas de almáciga, almagra, siena, magenta y morado,
las rejas de buche de paloma, las celosías, las tinajas
encarnadas, las mujeres que cantan mientras tienden la ropa
en los alambres y las macetas con clavellinas.
|
|
|
Panorámica
de la Sierra de la Pila
|
Río abajo espejea el agua que se represa en el azud
de Ojós -preludio del desfiladero del Solvente-
y los huertos que trepan por las laderas. Pascual Madoz describía
así la villa y su municipio a mediados del siglo XIX:
«Confina por el norte con la sierra
de la Pila, al este con los municipios de Ulea y de
Molina de Segura, al sur con Ricote y al oeste con la huerta
de Abarán. Allí se encuentran ocho fuentes de
agua potable y una hermosa huerta con 94 casas diseminadas
y subdivididas en infinidad de huertos cerrados con plantaciones
de naranjos, limones y frutales de diversas clases, entre
los que descuella, como su señora, la palmera. Es singular
el contraste que produce la desnudez de las sierras y cerros
que dominan el pueblo con los frondosos árboles de
las hondonadas, realzando este cuadro las aguas del Segura
que discurren precipitadamente y le proporcionan abundante
riego.
Existe un puente de madera de 28 palmos de altura que
suele ser arrebatado en las grandes avenidas. Las aguas se
utilizan para el riego de las huertas por medio de dos acequias
laterales -Blanca y Chacharra- sangradas por indifinidad de
conductos que las van derramando en distintas direcciones.
Abundan las frutas agrias y dulce y se cosecha aceite, trigo,
cebada, avena, hortalizas, legumbres, anís y barrilla.
En el río se pescan barbos y anguilas, y la clase proletaria
se ocupa la mayor parte del tiempo en hacer lias o cuerdas
y otras obras de esparto».
|