
Superficie: 15.8 Km ²
Nº de habitantes: 6.493
(INE 2006)
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Altitud:
89 metros
Distancia a Murcia: 17 Km Lugares de interés:
Plaza Mayor, Parroquia de Santiago Apóstol | |

El
blasón que representa al municipio fue aprobado por el consistorio en febrero
de 1960. Muestra sobre campo de plata un castillo almenado con tres torreones
y mazonado de sable negro. Sobre el torreón central figura la cruz de Santiago
en rojo.[Ver] |
Adscrita
siglos atrás a la encomienda del Val de Ricote, encaramada sobre dos cerros,
Lorquí es un mirador abierto y luminoso desde el que se observa el calmado
y sinuoso discurrir del río a su paso por la vega.
A veces la mirada
se extravía por ese horizonte de cabezos ralos y blanquecinos, en la nube
solitaria que apacenta en el azul o en el agua dormida de los meandros, pero lo
que despierta la atención del viajero es el verdor de sus huertos.
Sobre este regocijo de bancales florece la verdura y la hortaliza, madura
el albaricoque, verdea la ciruela, y en los amaneceres la escarcha simula perlas
de lluvia en los geranios.
Los nombres de sus calles, pinas y estrechas,
de inconfundible trazo y esencia árabe, evocan aconteceres y leyendas relacionados
con su historia: calles de Escipión, de la Partición, de la Encomienda...
La cercanía del valle ricoteño ofrece el paisaje de contrastes
que caracteriza a los municipios limítrofes. A un lado, las tierras margas
de los Montes Blancos con estériles colinas, barrancas y ramblizos, a otro
el nombrado saladar de Lorquí; más acá, abrazados el cauce
del Segura, el cañaveral, el perfume de los huertos, la palmera.
Desde siempre, la orografía de la zona ha obligado a sus moradores a utilizar
antiguos recursos hidráulicos con los que lograr la fertilidad de las tierras
altas. Ese verdor que corteja el río es un entramado de brazales y acequietas,
norias y cangilones, balsas y motores que elevan y distribuyen las aguas hasta
los cerros abancalados, de ahí que un 90% de las tierras de labor sean
de regadío. No obstante, en los últimos años, el
sector agrario ha cedido protagonismo ante la notable implantación de industrias
manufactureras, vinculadas en un elevado tanto por ciento a la agricultura. Lorquí,
a la que los musulmanes llamaron Lorca Chica, mira al siglo XXI con ojos esperanzados.
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