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Parque
Regional de las salinas de San Pedro
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Los romanos llamaron salinas
de Patnia a esa superficie de 700 hectáreas
formada por un conjunto de charcas y estanques salineros distribuidos
entre el Mediterráneo y el Mar Menor a través
de un cordón de dunas que constituyen el origen de
la restinga arenosa de La Manga, un espacio que siglos atrás
tuvo un valor ecológico equiparable al Parque de Doñana.
Cobijo de las migraciones que se producen en otoño
y primavera, lo más sobresaliente de su fauna es el
flamenco, la garza y el farfet, un pez endémico del
Levante ,pero hay un centenar de especies que habitan en charcas,
playas, dunas y carrizales.
PARQUE REGIONAL
En el Parque
Regional de Las Salinas y Arenales de San Pedro las
bandadas de estilizados y acrobáticos flamencos rosados
hacen escala cada año a finales de verano, en su viaje
al norte de Africa, en las Salinas de San Pedro del Pinatar,
el humedal más importante de la Región de Murcia,
declarado de interés internacional. Zampullines, gallinetas,
gaviotas, albatros, garzas reales, lechuzas y el fartet, pequeño
pez endémico del litoral levantino, han encontrado
también refugio en estos parajes ante la pérdida
de sus hábitats naturales.
El Parque, con una superficie cercana a las 900 hectáreas,
cuenta con una zona de propiedad privada y acceso restringido
destinada a uso industrial. Este recinto salinero, ya explotado
por los romanos, es una compleja red de estanques o charcas,
separados entre sí por diques o motas, en la que se
lleva a cabo el proceso de extracción de sal. Fue propiedad
de la Corona hasta 1869, año en que fue privatizado
y adquirido por el empresario Manuel García Coterillo,
de ahí el nombre de las Salinas de Coterillo. Actualmente
pertenece a 'Salinera Española'.
La zona de dominio público, formada por las pinadas,
dunas y playas de arena y aguas transparentes, como las de
La Llana, puede recorrerse a pie o en bicicleta. Además
de las carreteras y pistas que acceden a las salinas o las
bordean, existen una serie de sendas peatonales señalizadas
y dos observatorios de aves. Sin abandonar esta red, cada
uno puede diseñar su propio itinerario, respetando
siempre el entorno.
No hay que dejar de visitar las "encañizadas",
denominadas así por el arte de pesca de origen árabe
empleado tradicionalmente en esta zona. Situadas junto al
paraje conocido como Punta de Algas constituyen uno de los
tres puntos de intercambio de agua entre el Mar Menor y el
Mediterráneo, además de ser una grandísima
fuente de alimentación para muchas aves acuáticas.
El Parque cuenta con un Aula de Interpretación ubicada
dentro del Centro de Investigación y Conservación
de los Humedales "Las Salinas", donde se puede contemplar
una maqueta del mismo, diversas fotografías sobre el
ecosistema y unidades didácticas sobre su fauna y flora.
Cuentan también con una sala donde proyectar material
audiovisual.
No existen zonas de acampada dentro del Parque, aunque las
posibilidades de alojamiento en los núcleos turísticos
del entorno son numerosas y variadas.
Accesos: Desde San Pedro del Pinatar, el acceso al
Parque puede realizarse por la carretera que lleva al puerto
deportivo Villa de San Pedro, o bien desde Lo Pagán,
por una vía que llega hasta el final de la población
y después desde el Molino de Quintín hacia el
de la Ezequiela o Calcetera, borde occidental de las Salinas.
PARAÍSO NÁUTICO
El Mar Menor es la plataforma ideal para la práctica
de toda clase de deportes náuticos. Sus aguas tranquilas,
pero con rachas puntuales; la corta profundidad de sus fondos,
una suave temperatura media anual y más de 70 kilómetros
de costa que siempre dan abrigo, lo convierten en la mejor
escuela de Europa para el aprendizaje y práctica de
la vela, el piragüismo y el esquí acuático.
Durante todo el año, a primera hora de la mañana,
el Mar Menor es un espejo y recorrerlo en piragua
es una divertida y segura aventura para todas las edades.
Los amantes del windsurf
encontrarán en la Playa de La Mota una pista de velocidad
totalmente natural en la que aprovechar los vientos de Levante
sin correr riesgos, al estar protegida por la mota de la carretera
que une el Molino de Quintín con el de la Ezequiela
o Calcetera.
Las embarcaciones a vela latina, que un día fueron
privilegio del Mar Menor, han vuelto a recobrar su camino.
Provienen de cuando la pesca carecía de motores de
propulsión y entonces era la vela la que imperaba en
todos los pescadores de nuestro litoral. La técnica
de tripulación de estos barcos es bastante singular,
requiriéndose una compenetración muy coordinada
entre los miembros que componen. Para ayudar a mantener su
vela se debía cargar el palo hacia la banda de barlovento,
y así poder soportar el esfuerzo del viento hacia la
vela desproporcionada por su tamaño.
Dos puertos deportivos esperan al navegante uno al Mar
Mediterráneo Club Náutico Villa de San Pedro
y otro en el Mar
Menor Club Náutico de Lo Pagán llenos
de actividad a lo largo del año. La oferta deportiva
del municipio se completa con una serie de centros deportivos
privados y públicos dotados de piscinas, pistas de
tenis, balonmano y fútbol, gimnasios etc.
Puertos
Club Náutico "Villa de San Pedro"
Teléfono y Fax: 968 138 962
www.puertopedro.com
Club Náutico Lo Pagán
Teléfono: 968 186 969 Fax: 968 186 958
clubnautico@clubnauticolopagan.com
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