|
Sólo he pretendido con este trabajo dar a conocer parte
de los platos tradicionales de nuestra provincia, y a fe mía
que son muy pocos los que aquí he mencionado, porque
después de hacer un estudio profundo de nuestras costumbres
guisanderas he descubierto platos maravillosos y variadísimos,
dignos de mostrarlos, guisarlos y probarlos y también
dignos de ser mencionados con el nombre de la persona que ha
guardado su secreto, siendo capaz de irlos trasmitiendo de padres
a hijos, de generación en generación.
He descubierto libretas manuscritas
con nuestros guisos y costumbres. Libretas que me han sacado
de los baúles y las arcas de sus antepasados, con el
papel amarillo, acartonado, hojas a punto de romperse, con los
bordes deshechos. He tenido varias veces, entre mis manos, la
libreta dc cocina manuscrita por la condesa de Villaleal de
La Roda, que data de 1779 y de la que he copiado algunas recetas
para los dos tomos de la Cocina de Albacete. Ha sido un gozo
descifrar estas fórmulas que dan valor a nuestra cocina.
Gracias a estas almas generosas,
la provincia de Albacete ha pasado del anonimato en estas lides,
a ser reconocida por todos los albaceteños y enorgullecernos
de nuestras tradiciones culinarias, a partir del año
1971, publicación del primer tomo de la Cocina de Albacete.
|