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La
historia geológica de la zona comprendida en estos recorridos
es muy compleja e interesante, como ocurre con toda la Región
de Murcia.
Los materiales que forman los relieves más importantes se originaron
durante la era primaria, hace unos 300 millones de años (m.a.),
por depósito marino de materiales arcillosos y arenosos, a veces
ricos en cuarzo, procedentes de la erosión de zonas situadas más
al norte. Posteriormente, ya en la era secundaria, mientras los
dinosaurios poblaban las zonas de origen, los materiales depositados
pasan a ser de naturaleza carbonatada. Durante la sedimentación
de todos estos materiales, se intercalan erupciones volcánicas
submarinas.
Durante la orogenia alpina, todos estos materiales son plegados
y desplazados hacia el norte en forma de mantos de corrimiento,
de los que se han diferenciado tres: Nevado-Filábride, Alpujárride
y Maláguide.
Estos
mantos, que en algunos casos han sufrido un desplazamiento de
algunas decenas de kilómetros, se encuentran dispuestos de forma
que presentan una estructura en arcos concéntricos, con la concavidad
hacia el mar. El más interno es el Nevado-Filábride, que aflora
en la Sierra de la Almenara. El Alpujárride aparece en el resto
de sierras aguileñas y, finalmente, el Maláguide aparece en Cabo
Cope.
El plegamiento alpino y una serie de procesos previos han provocado
un metamorfismo de los materiales originarios, que afloran como
filitas, micaesquistos, cuarcitas, mármoles, dolomías, ofitas,
etc.
Durante el Mioceno, hace veinte m.a., las zonas más bajas son
ocupadas por el mar, depositándose arcillas, margas, arenas y
gravas, con abundante presencia de fauna marina (Equinodermos,
Moluscos, Briozoos, Vertebrados, etc.).
Desde el Mioceno superior se han producido una serie de erupciones
volcánicas en la zona de La Carolina e Isla Negra que conforman
unos relieves de gran interés geomorfológico.
Finalmente, hacia el final de Plioceno, hace unos dos m.a., el
mar se retira debido a un levantamiento general de la zona, proceso
que, al parecer, no ha dejado de producirse desde entonces hasta
nuestros días. Desde su inicio se han ido añadiendo en superficie
depósitos de tipo continental como glacis, piedemontes, ramblas,
etc.
En esta breve reseña geológica no podemos dejar de mencionar la
importancia minera que tuvo la zona, con la presencia de yacimientos
de blenda, galena y pirita en las zonas de Loma de Bas y Sierra
del Aguilón. Cabe también citar la existencia de una mina de talco,
mineral que es relativamente abundante en la zona del Barranco
de los Lobos. |
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