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Las
excursiones que hemos seleccionado en este libro pueden realizarse
generalmente en media jornada. Las hemos dividido en tres niveles
de dificultad física (I, II y III) en función de la longitud
del itinerario y, claro está, de la complejidad y desnivel a
salvar en el mismo.
Si
observamos el croquis general vemos que hemos comenzado por
los itinerarios costeros, y así lo aconsejamos a los caminantes,
pues son los más sencillos, con menos desnivel y más cortos.
No por ello se pueden considerar menos atractivos. Después de
conocer el litoral os proponemos que os adentréis en las montañas
del prelitoral. En éstas hemos clasificado otros tantos itinerarios,
los cuales exigen un mayor trabajo físico, ya que para alcanzar
ciertas cumbres debemos abandonar a veces la seguridad de los
caminos y adentrarnos por sendas, crestas o ramblas, para llegar
a lugares que ni podíais imaginar que estaban allí, tan cerca
de la costa y tan distintos, paisajísticamente hablando, los
unos de los otros. Estas rutas son ya de nivel II y III y nos
obligan a ir mejor preparados para la marcha.
No hace falta recordar que antes de comenzar la excursión hay
que estudiar mapas y documentación relativa a la zona que vamos
a visitar. En las ventanas introductorias a cada ruta indicamos
el mapa de escala 1:50.000 del Instituto Geográfico Nacional,
pero existen también de escala 1:25.000, que subdividen la zona
en cuatro planos y llevan mayor número de detalles y están más
actualizados.
Todas
las épocas del año son buenas para caminar por los senderos
del litoral. El invierno y la primavera son particularmente
hermosos, con las tonalidades diversas y de contraste. No hace
mucho frío ya que entre la costa y las montañas prelitorales,
en forma de media luna, hay un microclima muy particular. En
verano será cuestión de madrugar y aprovechar las primeras horas
del día. En otoño tenemos que cuidarnos de las lluvias torrenciales,
como en algunos días de primavera. Ya lo hemos explicado con
más detalle en el apartado de climatología.
Muchas
excursiones se desarrollan por zonas de interés natural y espacios
protegidos; también se recorren lugares de propiedades privadas.
Por todo ello tenemos que tener un comportamiento respetuoso
con el medio.
Otras recomendaciones son:
. Una de las características de las rutas es su versatilidad,
de forma que podéis adaptarlas a vuestras necesidades e intereses:
acortarlas, alargarlas, unirlas (los itinerarios del litoral
coinciden en parte con el GR-92 recientemente señalizado, que
atraviesa la costa de punta a punta), combinarlos...
. Para los itinerarios en línea, cuyo lugar de partida y llegada
sean accesibles, es muy útil, si no tenemos mucho tiempo, dejar
un vehículo al principio y otro al final, con lo que nos ahorraremos
la vuelta a pie. Esto también nos permite transformar alguna
de las rutas circulares en rutas en línea.
. Casi todas las rutas comienzan o terminan cerca de establecimientos
donde podemos reponer fuerzas.
. Es conveniente hacer una lectura preliminar de toda la ruta,
lo que nos permitirá organizarnos mejor: tiempos, dificultades,
equipo, provisiones, petición de permisos, planificación de
la jornada...
. Procura caminar por los caminos y sendas indicados y no tomes
atajos monte a través. n Deposita la basura en los lugares determinados
para ello; si no los encuentras, llévala contigo hasta que llegues
a una zona urbana u encuentres el contenedor.
. Evita fumar y hacer fuego en el monte.
. Los caminos cortados con cadenas son de propiedad privada
y debes, si puedes, pedir permiso para pasar. Las ramblas son
de dominio público.
. Los perros deben ir controlados por sus dueños.
Protección
del patrimonio arqueológico y del patrimonio natural
Es
posible que a lo largo de alguna ruta encontremos restos arquológicos
que pueden parecer nimios y sin importancia. Recordamos que
está totalmente prohibida cualquier tipo de actuación en yacimientos
arqueológicos.
Los
responsables de estos actos serán sancionados conforme a lo
dispuesto en la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español
referido al Patrimonio Arqueológico. La vida natural también
tiene figuras legales que la protegen, tanto la fauna como la
flora, y, ante la duda, es mejor que procures no dañar nada
de lo que te encuentres a lo largo de la ruta. Si eres capaz
de ir en silencio tendrás más oportunidades de disfrutar con
momentos inolvidables apreciados por todos tus sentidos.
En cuaquier caso creemos que, más que la prohibición, lo que
debe amparar al excursionista es su conciencia. Ver, oír y no
tocar.
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