El
Monasterio de San Ginés de la Jara (Xara) fue reconstruido en tiempos
de Alfonso X, pero ya existía en el siglo XII, y se dice que éste
se levantó sobre un templo fenicio dedicado a la Diosa Minerva.
Lo cierto es que su historia cabalga entre la realidad y la leyenda.
Se dice que ya en el año 1200 los peregrinos del "Camino francés"
creían que la cabeza de San Ginés de Arlés había sido llevada hasta
Cartagena, de ahí que los agustinos de Cornellá de Conflent se establecieran
en la Xara y provocaran peregrinaciones a este lugar, atraídos por
los supuestos milagros del Santo. En la descripción de Gerónimo
Hurtado sobre Cartagena, en el año 1589, se dice que más adelante
de Cartagena y La Unión hay un cerro llamado de San Ginés, algo
separado de la mar (Mar Menor), donde hay frailes de San Francisco
y que en la cumbre de este cerro (Cabezo de San Ginés) hay una ermita
que hicieron los ángeles para descanso del Santo. También relata
Gerónimo Hurtado en la descripción del Monasterio de San Ginés,
que en la capilla pequeña donde se encuentra el sepulcro del Santo
hay un agujero en la piedra, por donde se afirma que el Santo después
de muerto sacó la mano y dio una carta a su hermano Roldán, declarándole
su vida y muerte... Lo cierto es que diversas culturas anteriores
a la cristiana vivieron en este Cabezo, atraídas por no sabemos
qué magnetismo. Los árabes también tenían una "rabita" -convento
fortificado-, y creían en los milagros que el lugar producía. Si
anterior a éstos, íberos y fenicios lo habitaron también, la historia
guardará el misterio de esta atracción para siempre.