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El
Mar Menor es la laguna salada más grande de Europa y está separada
del Mediterráneo por una «manga» de arena de 22 km de largo y
entre 100 a 800 m de ancho. Actualmente el Mar Menor tienen unos
180 km2 de superficie. El buen clima, la calidad de sus aguas
y sus propiedades curativas, así como las condiciones ideales
para la práctica de las actividades náuticas, han hecho del Mar
Menor, desde hace tiempo, uno de los entornos más visitados por
los murcianos, así como por otros muchos turistas nacionales y
extranjeros. También es cierto que la fisonomía y el entorno natural
del Mar Menor ha cambiado mucho desde que se puso de moda, hace
ahora más de un siglo, el venir de veraneo a él. Muchos recordaréis
aún, como nos contaban nuestros abuelos, que en aquella época
se salía de Murcia en carros y galeras de caballos para, en un
día de fatigoso y polvoriento viaje, llegar al litoral marmenorense,
donde se improvisaba un campamento con lonas para pasar unos días
disfrutando de la calidad de sus aguas y su sabrosa pesca. Otros,
más pudientes, alquilaban una casa, quizás de madera, a los pescadores
y mineros de la zona. Así crecieron algunos de los pocos pueblos
del litoral, que hasta entonces habían permanecido solitarios
y tranquilos. Por todo esto, debemos comportarnos con el Mar Menor
con sumo mimo y cariño, ya que él ha sido el que nos ha visto
jugar y crecer por su geografía, en la que hicimos nuestras primeras
armas de deportistas, montañeros y viajeros. Más adelante, veremos
en el capítulo de la Ocupación Humana cómo este territorio ha
sido siempre maltratado y sobrexplotado por el hombre. El litoral
del Mar Menor es una enorme cuenca hidrográfica con más de 231
km2, denominada Campo de Cartagena. Abrazada por San Pedro del
Pinatar, San Javier, Torre Pacheco, Los Alcázares, Cartagena y
La Unión. Esta llanura de aluvión ha sufrido una transformación
gracias al trasvase Tajo-Segura, que la ha convertido en la zona
agrícola más rica de la Región. Tras
su anterior deforestación, que comenzó hace ahora 1.000 años,
su relieve montañoso se ha visto desprotegido de su «bosque nativo»,
pero ha sobrevivido parte de su matorral y vegetación autóctona.
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Es
en este entorno, principalmente, donde realizaremos las excursiones
que hemos seleccionado en esta guía. Limitando
al norte con Alicante, tenemos el Parque Regional Salinas de San
Pedro, donde comenzaremos nuestras primeras rutas de observación
y conocimiento del medio, y 22 km más al sur, en la línea costera
entre Cabo de Palos y Portmán, últimas estribaciones del Sistema
Bético, terminaremos nuestras excursiones seleccionadas por algunos
de los parajes más bellos de Murcia.
Por medio y formando una media luna con el litoral, otras excursiones
a pie o en bicicleta nos llevarán a conocer los volcanes, la trashumancia
medieval, la historia de romanos y corsarios o los molinos de
viento y las torres defensivas. Climáticamente
hablando, encontraremos en el Mar Menor un clima Mediterráneo
cálido-seco, con mucha luminosidad. Los veranos son muy tórridos
(la media en julio-agosto es de 37-38 oC), y en invierno no se
llega a 8 oC de mínima (y la media normal es de 16-18 oC). La
presión máxima anual es de 770'5 y la mínima de 741'2 milibares.
Es en otoño cuando más llueve, algo menos en invierno y primavera.
Se registra una media de precipitaciones de tan sólo 323 milímetros
anuales, aunque las brumas y la humedad marina ayudan mucho a
la vegetación existente. Los vientos suelen ser de sureste-suroeste
(leveche seco) y en otoño del este o noreste (levante), que trae
nubes y lluvias. En otoño también sopla a veces el leveche o el
noroeste, que limpia el cielo de nubes. En verano, los vientos
fuertes, mandan cierto frescor a las montañas y cuando sopla del
sur, procedente de África, nos azota terriblemente el calor. Todo
esto lo tendremos en cuenta a la hora de salir de excursión por
los alrededores del Mar Menor.
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