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Con
esta Guía de Excursiones por el Mar Menor, queremos ampliar las posibilidades
recreativas que tiene este entorno, único al menos en Europa. Cualquier
visitante o turista que acuda a esta región privilegiada descubrirá
pronto que, tras el horizonte marino, hay otro horizonte histórico,
cultural, gastronómico y recreativo. Pronto querrá saber más del Mar
Menor, y para tener una visión más global de su entorno, sus recursos
y su problemática actual, se subirá a alguno de los cabezos circundantes.
Desde allí, lo observará todo desde otra perspectiva, el horizonte
se le ampliará más de repente y querrá llegar más lejos. En un día
se pueden
hacer muchas cosas en el Mar Menor, si madrugamos. Antes de que el
sol caliente, podemos realizar una ruta de montaña a pie, observando
los endemismos de esta región costera, descubriendo los restos de
pasadas civilizaciones romanas, y alzarnos sobre una cumbre, desde
donde se puede contemplar todo el paisaje marmenorense. A media mañana,
podemos estar navegando por el Mar Menor, justo cuando se ha levantado
el viento y te permite disfrutar de la vela y, a medio día, vernos
recompensados con un suculento caldero. Tras tu merecida siesta, el
paisaje te invitará de nuevo a salir en bici, hacerle una cometa a
tu hijo o, quizás, ir a mostrarle los viejos y silenciosos molinos
de viento. La noche depara muchas más sorpresas, que tus sentidos
irán descubriendo. Un mochuelo canta en lo alto de tu terraza, se
huele a mar y a campo a la vez, y las estrellas, que harán guiños
como diciéndote: el Mar Menor es grande, sal a conocerlo. Mañana haz
otra excursión por su litoral y sigue sorprendiéndote ante su belleza.
Ángel Ortiz
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