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Sierra
Espuña es un Espacio Natural con unos valores y una riqueza
naturales y culturales de gran importancia para esta Región.
Además es el más visitado y popular, tanto por gentes de esta
tierra como de las provincias vecinas, turistas, naturalistas,
escaladores, orientadores, montañeros, ciclistas, etc. Como
ya dijimos, está protegido por la Ley de Parques Naturales y
la de Reserva Nacional de Caza. Aún así esta protección y conservación
no es útil si no nos amparamos en la conciencia de los visitantes
para preservarla. Aquí recordamos una serie de puntos a tener
en cuenta para ello:
-
No olvides que estás en un Espacio Natural Protegido y esto
nos obliga a una mayor atención en nuestro comportamiento.
- Camina
siempre por sendas, caminos y pistas existentes. Procura no
tomar atajos que, al hacerse habituales, deterioran el manto
fértil del terreno.
- Deposita
las basuras en los contenedores. Si no los encuentras llévate
los desperdicios a casa, de la misma forma que los has traído.
Aquí no hay «camión de la basura».
- No
hagas ruidos innecesarios. El ruido también contamina.
- Cuida
las instalaciones y elementos naturales y culturales del lugar.
- Recuerda
que sólo se puede acampar en las zonas permitidas. Debes pedir
permiso dirigiéndote a la Dirección General del Medio Natural
(ver direcciones en el apartado correspondiente) o en la Casa
Forestal de Huerta Espuña.
- En
la Sierra está prohibido hacer fuego. Evita fumar cuando camines
por los senderos. Lo ideal es no fumar nunca en estos lugares
(quien evita la tentación evita la ocasión).
- Los
caminos cortados por cadenas o puertas no están permitidos
para vehículos a motor. Sólo se pueden recorrer a pie o en
bici. Procura no entrar en propiedades privadas, sobre todo
si están cultivadas.
- Los
perros y otros animales de compañía deben ir controlados por
sus dueños para evitar que molesten a otras personas o a la
fauna salvaje del lugar.
Las quince excursiones que hemos seleccionado para esta guía
tienen como origen Alhama, hacia Gebas, El Berro y la zona de
la Casa Forestal de Huerta Espuña, pudiéndose realizar en cualquier
época del año. En verano es cuestión de madrugar y volver
antes de que el sol llegue a ser molesto.
Una mochila mediana, con comida y agua para pasar la jornada,
protección solar y gorra o sombrero, así como prendas de abrigo
y de protección para la lluvia, son algunas de las pocas cosas
necesarias para caminar por la sierra. La ropa debe ser cómoda
y ligera y el calzado de montaña flexible y que sujete bien
los tobillos .
Debemos
estudiar previamente en casa el itinerario a seguir, accesos,
caminos, fuentes, refugios, etc. y valorar sinceramente la idoneidad
del mismo y nuestra condición física. Los recorridos son modificables
tanto a lo largo como a lo ancho (el tiempo de duración). ¡¡Hay
más fines de semana que montañas tiene Espuña!!
Para ampliar información de la guía tienes unas referencias
al final del libro, tanto de otros documentos como de mapas.
Comienza por las rutas más cortas si no estás familiarizado
con el entorno de la montaña. Para eso hemos establecido tres
niveles de dificultad de la rutas. Estos niveles dependen de
la dificultad del terreno, de la orografía, de la distancia,
etc.
En la montaña es importante ser prudente, siendo conveniente
que alguien sepa donde estamos por si necesitamos ayuda. Cada
día somos más las personas que salimos a disfrutar de la naturaleza
y todos tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones.
En cuanto a la práctica de la bicicleta es importante recordar
que conducimos un vehículo que, aún siendo muy ecológico, tiene
que respetar unas normas. Cuando vamos por un camino y nos cruzamos
con personas a pie es necesario aminorar la marcha y avisar
de nuestra presencia para así evitar accidentes que pueden ser
muy desagradables. Procuraremos no salirnos de los caminos y
pistas, ya que la bicicleta puede deteriorar el manto fértil
del terreno con un paso reiterado por el mismo lugar. Con una
actitud adecuada en el monte cabemos todos; él nos acoge con
toda su riqueza.
En una ocasión un amigo comentó que «el verdadero ecologista
es el que se queda en casa». Es cierto que esta persona no daña
la naturaleza, pero creemos que el medio natural está preparado
para acoger a todos los seres que son respetuosos con él y le
permiten guardar un equilibrio vital. La mayoría de nosotros
tenemos conciencia de la necesidad de conservarla, pero no siempre
actuamos correctamente, olvidándonos de los residuos, haciendo
demasiado ruido, caminando por lugares muy sensibles a nuestra
presencia, deteriorando la vida de la flora y la fauna, etc.
Qué más os podemos decir. La sierra está cerca de nuestras casas
y este lujo hemos de saber valorarlo y respetarlo.
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