El
río Espuña es el más importante de los cursos de agua
de esta sierra, tomando su nombre de la propia montaña. Nace
en el Collado Bermejo (1.202 metros) y desciende encajonado
entre los morrones y la cuerda montañosa que forman Las Cunas
(también llamada desde Alhama «Peña Apartá») y la Cabezuela
de los Lobos. Pasa junto a la Fuente del Sol, Fuente del Hilo
y la Casa Forestal de Huerta Espuña, descendiendo a los pies
del Pico de la Garita hasta el paraje de Carmona (Central eléctrica
de Molinos). Finalmente desemboca en el río Guadalentín y a
lo largo de sus 19 kilómetros de curso desciende unos 1.000
metros de desnivel.
Los
barrancos conducen ramblas que desembocan en el río Espuña o
a lo largo del perímetro de la sierra hacia los campos que la
rodean. Citaremos algunos de estos barrancos y ramblas porque
los utilizaremos como camino para nuestros recorridos. Suelen
estar encajonados pero siempre habrá algún camino, senda o pista
que permita el paso a través de ellos. Tras alguna lluvia torrrencial
suelen llevar algo de agua o acumular grandes charcos que dan
a los parajes un encanto del que los rigores del calor nos priva
en otras épocas.
Los principales barrancos son: Barranco de Malvariche
(lleva agua casi todo el año en su parte alta), Barranco de
Enmedio, Barranco de la Hoz, Barranco de Valdelaparra, Barranco
de Leiva, Barranco de Las Labores, Barranco del Gallego, etc.
Las principales ramblas son: Rambla de los Molinos, Rambla
de Campix, Rambla de Lebor (ya más allá de Totana), etc.