LAS EMPRESAS ESPAŃOLAS NO TERMINAN DE PATROCINAR ACUERDOS SOBRE LA INTEGRACIÓN DE MINUSVÁLIDOS EN EL TRABAJO. / IMAGEN ARCHIVO LA VERDAD
La discapacidad física y orgánica representa en muchas personas una situación que les dificulta su plena realización e integración en el mundo que les rodea. La sociedad y las instituciones que la articulan deben fijar entre sus prioridades el establecimiento de los mecanismos y sistemas que faciliten la igualdad de oportunidades y accesibilidad en el sentido más amplio y generoso del término a los afectados por este hecho, facilitando su integración en los mercados laborales, su asistencia médica y psicosocial, así como niveles de movilidad y eliminación de barreras que permitan el desenvolvimiento de estas personas en plenitud. De estas actuaciones se beneficia toda la sociedad.