|
Una barriguita cervecera más
|
| UNOS TURISTAS PASEAN LUCIENDO SUS BARRIGAS POR LA CALLE DE UNA CIUDAD COSTERA./ARCHIVO LA VERDAD |
COLABORACIÓN
DR. JUAN PEREÑÍGUEZ
MURCIA
Años pensando que una barriga exuberante era signo de poderío alimenticio y social y observo con decepción que mi médico de familia, uno de los jóvenes, mide mi orondo perímetro abdominal de hombre sano y me dice que el desarrollo abominable de mi tripita es la madre de todos mis males.Don Felipe, por dios, pero si en los Alcázares, donde veraneo toda la vida, las cerveceras son lo más habitual en los del campo, la ciudad y la huerta, exclamé, y él, listo, observador y con cierta malicia, me dijo, Juan, en el sector murciano de Campoamor (Alicante, de la Comunitat Valenciana) no verás ni la mitad de las que ves aquí. Este verano pasado me acerque al citado paraíso de fuera de Murcia y comprobé in situ la citada realidad y me dije que será que la mar las borra, o que es más estiloso vivir sin ella, o que en ese pueblo se cura la barriga. Así, volví a la consulta del médico de familia y me explicó que muchas de las enfermedades de las que padecemos y de las que hablamos con los amigos mejorarían mucho, e incluso desaparecerían, si perdiéramos nuestra querida barriga cervecera. La tensión, el azúcar, el maldito colesterol, el úrico... y me dije yo... poder ponerme los calcetines sin sufrimiento y dejar de ir a Cortefiel a las tallas gigantes, con el cachondeíto de los nenes jóvenes y sus estupendas mamás. Todo, con bajar la barriga, mejoraría. Dicho y hecho, querido don Felipe, déme cita para su consulta programada en el Centro de Salud de Espinardo, que me han dicho que pone Ud. unas dietas estupendas, sin pasar hambre, ni tener que ir a esas clínicas donde las calles cercanas parecen la senda de los elefantes. Hombre discreto, tranquilo y sabio, me miró y, esbozando una leve y picarona sonrisa, me dio tres consejos que hicieron cambiar mi vida... Primero, come menos de todo; segundo, muévete más, pero no a reventar, y tercero, baja todo lo que puedas el bebercio, incluso algún día no bebas. Sencillo, no le ha pasado a Usted, pues cuéntelo, predique, entiende ahora lo de las hamburguesas XXL, observa el éxito de David Beckham, delgadito y guapo él y de los que van a Campoamor o a la Torre, seguramente porque no beben. No tiene Uds. por qué salir de Los Alcázares o Mazarrón, sólo seguir los consejos de D. Felipe... y si peca, al día siguiente esfuércese, ánimo, coma menos, no beba y muévase; la satisfacción de encontrarse mejor y bajar la dichosa barriga le compensará sobradamente y además su salud se lo agradecerá inmediatamente. Por último, si a estas indicaciones de mi médico le añadiésemos dejar de fumar, el riesgo de tener un infarto o una hemorragia cerebral se reduciría de forma espectacular. En esto consiste mi deseo para todos en el 2007. Salud para todos.
|