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El primer
caso de ántrax por inhalación desconcierta a todos
La
paciente no estaba relacionada con el manejo habitual de correspondencia
ni se había encontrado un envío postal con pruebas
de la bacteria
31
/ 10 / 2001 AGENCIAS
Las autoridades
neoyorquinas y los expertos buscan una explicación al
primer caso de ántrax por inhalación que se ha
descubierto en Nueva York y que afecta a una mujer, hospitalizada
en grave estado.
La paciente, de 61 años y empleada de un centro médico
en Manhattan, se encuentra en estado crítico y con respiración
asistida en el Hospital Lenox Hill, donde quedó ingresada
el pasado domingo después de acudir a los servicios de
urgencia sin apenas poder respirar, según informaron
las autoridades sanitarias.
La paciente dio positivo en las pruebas preliminares que se
le practicaron ese mismo día para detectar el ántrax
y un posterior cultivo sanguíneo confirmó la infección,
que en este caso tiene un riesgo mayor que cuando se produce
a nivel epidérmico.
Este caso de ántrax por inhalación, que en Estados
Unidos se ha cobrado ya la vida de tres personas, ha sumido
en un gran desconcierto a las autoridades neoyorquinas, al no
estar la paciente relacionada con el manejo habitual de correspondencia
ni haberse encontrado un envío postal con pruebas de
la bacteria.
Además, es la primera ocasión en que un ciudadano
en este país contrae la enfermedad sin pertenecer al
Servicio Postal ni trabajar en una empresa de comunicación,
como ocurrió en los otros casos hasta ahora descubiertos.
La paciente trabajaba en una dependencia dedicada a almacenamiento
y donde también se clasificó la correspondencia
del centro médico durante un tiempo, hasta que hace una
semana se dividió el espacio para separar las actividades.
"No hay un vínculo claro con la correspondencia",
reconoció el martes el doctor Steven Ostroff, del Centro
para el Control de Enfermedades(CDC), cuyos expertos siguen
tratando de hallar el foco de contagio.
Uno de los obstáculos añadidos es que, dado el
grave estado de la enferma, los investigadores no pueden determinar
con exactitud los movimientos de ella en los días en
que comenzaron a aparecer los primeros síntomas y así
llegar a establecer dónde y cómo se produjo el
contacto con la bacteria.
"Investigamos el periodo de tiempo en que calculamos que
podría haber estado expuesta a la bacteria.
También entrevistamos a numerosas personas que trabajan
con ella o la conocen, para recabar información sobre
sus hábitos", señaló el doctor Neil
Cohen, director del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva
York.
Cohen añadió que ni siquiera se podía establecer
de momento que el contagio se hubiera producido en el lugar
de trabajo, por lo que además de analizar muestras en
diversas zonas del Hospital Manhattan para la Vista, Oído
y Garganta, también se han practicado controles en el
domicilio de la paciente, en el barrio de El Bronx.
La desazón que produce en Nueva York la carencia de pistas
sobre la forma de contagio en este caso es compartida por las
autoridades del estado vecino de Nueva Jersey, donde una mujer
de 51 años que trabaja de contable en una empresa de
la localidad de Hamilton dio positivo el lunes a las pruebas
de ántrax cutáneo.
La compañía tiene su sede cerca del centro de
procesamiento y clasificación de correspondencia que
hay en esa localidad, por el que pasaron tres cartas contaminadas
con ántrax que tenían como destinatarios al senador
Tom Daschle, en Washington, al presentador de la NBC, Tom Brokaw
y al diario New York Post.
Dos empleadas de este centro postal están en proceso
de recuperación después de confirmarse que padecían
ántrax por inhalación, y otros dos trabajadores
sufren un ántrax cutáneo.
Las autoridades sanitarias investigan si en los casos de Nueva
York y Jersey pudiera haberse producido la contaminación
de un envío postal al pasar por una zona infectada con
esporas y posteriormente infectar a la persona que entró
en contacto con el envío.
Los expertos del CDC se han mostrado por el momento muy cautos
a la hora de establecer las formas de contagio de los enfermos
confirmados hasta ahora y en los dos últimos casos reconocen
que se enfrentan a numerosas incógnitas que no logran
resolver.
Esto explica en gran parte el nerviosismo que muestran los empleados
postales neoyorquinos en estos días y que llevó
al sindicato mayoritario a pedir el lunes a un tribunal federal
que clausurase el mayor centro de procesamiento de correspondencia
en Manhattan, tras descubrirse esporas de ántrax en cuatro
máquinas de clasificación de envíos.
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