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El FBI
no ve indicios de que el accidente haya sido un acto terrorista
Asímismo,
el FBI está investigando el origen de la aparente explosión
para determinar si se debió a un fallo mecánico
o a un sabotaje
12
/ 11 / 2001 AGENCIAS
La Oficina
Federal de Investigaciones (FBI) no ve indicios de que el accidente
del avión de American Airlines que se estrelló
hoy en Queens (Nueva York) esté motivado por un acto
terrorista, pero investigan la causa de una explosión
que aparentemente se produjo a bordo del aparato.
"En
este momento no creemos que se trate de un acto terrorista porque
no tenemos ninguna información que así lo indique",
dijo hoy, lunes, un portavoz del FBI en Washington.
Otras fuentes
del FBI, desde Nueva York, señalan que el FBI está
investigando el origen de la aparente explosión para
determinar si se debió a un fallo mecánico o a
un sabotaje.
La misma
sensación fue transmitida hoy por la dirección
general de la aviación civil de Estados Unidos (Federal
Aviation Administracion, FAA) quien, con las lógicas
reservas, indicó que, en principio, el accidente no parece
un acto terrorista.
Este es
el primer accidente de aviación que ocurre en Estados
Unidos después de los atentados del 11 de septiembre.
Un portavoz
del Pentágono explicó, por su parte, que no se
percibió ningún problema dentro del avión
antes del accidente.
El Airbus
300 de American Airlines que se dirigía a la República
Dominicana con 255 personas a bordo se estrelló poco
después de despegar del aeropuerto Kennedy de Nueva York,
en una zona residencial de Queens donde hay varias casas ardiendo.
Inmediatamente
después del accidente, la ciudad fue puesta nuevamente
en estado de alerta, se cerraron los aeropuertos cercanos, así
como los puentes y los túneles, y cazas militares sobrevuelan
la zona del siniestro.
Los aeropuertos
Dulles International y National Reagan, en el área de
Washington, continuaban hoy sus operaciones después del
accidente del avión de American Airlines.
Portavoces
de ambas terminales aéreas, ubicadas en Virginia al sur
y el oeste de la capital estadounidense, indicaron que las operaciones
de los aeropuertos se mantenían con regularidad.
El alcalde
de Nueva York, Rudolph Giuliani, que se trasladó inmediatamente
al lugar del accidente, ha pedido calma a la población
porque, dijo, "estamos siendo puestos a prueba una vez
más, y también esta vez lo superaremos".
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