|
Alerta
máxima en las bases de EE UU y en todos los aeropuertos
españoles
AGENCIAS
El Gobierno
español decidió poner ayer en alerta preventiva
a la Fuerzas de Seguridad y reforzar la vigilancia de puntos
considerados «vulnerables» tras la oleada de atentados
que sembró el terror en Estados Unidos. El Ministerio
de Interior desplegó «a todos los efectivos disponibles»
para proteger embajadas, así como las bases militares
estadounidenses de Torrejón (Madrid), Rota (Cádiz)
y Morón de la Frontera (Sevilla). Las autoridades militares
ordenaron el cierre de estas últimas instalaciones, que
entraron en situación de alerta máxima por decisión
del mando militar de la OTAN.
Grupos de
las Unidades de Intervención Policial y de la Guardia
Civil reforzaron, sobre todo, el operativo que habitualmente
se ocupa de la seguridad en la Embajada de EE UU. La Policía
recurrió incluso a sus unidades blindadas para controlar
los accesos a la sede diplomática de la calle Serrano.
Además, el director del instituto armado, Santiago López
Valdivieso, se reunió con el general de la Jefatura de
la Unidad de Especiales y de la Reserva (JUER) y con responsables
del Estado Mayor para garantizar la seguridad en el Mando Sub-regional
de la OTAN, situado en la localidad madrileña de Retamares.
Por su parte, el embajador de Israel, Herzl Invar, decidió
cerrar las dependencias y enviar a todos los empleados a sus
domicilios, en previsión de posibles ataques.
La orden
de alerta máxima se extendió también a
toda la red de aeropuertos españoles. El Ministerio de
Fomento y AENA ordenó a los responsables de los aeródromos
que extremaran sus medidas de seguridad. Francisco Álvarez
Cascos aseguró que la «raíz criminal»
del atentado obligó a extremar la vigilancia «en
el tránsito y acceso de pasajeros y en el funcionamiento
de las aeronaves».
|