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«Israel
está dispuesto a ayudar por todos los medios a Estados
Unidos», proclama Sharon
AGENCIAS
El Estado
de Israel «está dispuesto a ayudar por todos los
medios a Estados Unidos». Así de rotundo y de conciso
se mostró ayer el primer ministro israelí, Ariel
Sharon, nada más conocer las masacres perpetradas en
Nueva York y Washington.
Ya por la
noche, tras permanecer varias horas reunido con el gabinete
de crisis, el mandatario hebreo ofreció un mensaje televisado
a la nación en el que calificó lo ocurrido como
«algunos de los atentados más terribles vistos
jamás» y proclamó que «la lucha contra
el terrorismo es una guerra internacional de la coalición
del mundo libre contra las fuerzas del mal».
El primer
ministro israelí consideró que los ataques terroristas
de ayer marcan «un punto de inflexión en la guerra
contra el terrorismo mundial. Aunque la guerra será larga,
no habrá un lugar en el mundo en el que los terroristas,
sus ayudantes y quienes los envíen encuentren refugio»,
advirtió Sharon.
Dos fueron
las primeras determinaciones del gabinete de crisis israelí:
por un lado, evacuar a todos sus diplomáticos en Estados
Unidos; por otro cerrar el espacio aéreo israelí
a todos los aviones procedentes del exterior y poner en estado
de máxima alerta a las fuerzas armadas. Horas después
se decretaba también el cierre de las fronteras terrestres
con Jordania y Egipto.
El ministro
de Exteriores, Simon Peres, ofreció al embajador de Estados
Unidos en Tel Aviv, Dan Kurtzer, el apoyo de la Unidad Especial
de Salvamento del Ejército israelí, que partió
anoche hacia Nueva York. Peres aseguró que lo ocurrido
en Estados Unidos «equivale a un bombardeo atómico».
Las autoridades
hebreas no dudaron en atribuir responsabilidades, aunque lo
hicieron de forma genérica, al no haberse determinado
aún qué grupo u organización se encuentra
detrás de los bárbaros ataques. El ministro de
Defensa, Benjamin Ben Eliezer, aseguró que «el
terrorismo del Islam extremista representa la principal amenaza
hoy día para el mundo libre».
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