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Los países
aliados apoyan sin reservas el ataque contra el régimen
talibán
La
presidencia de la UE promete ayuda humanitaria para la población
civil dentro y fuera de Afganistán
07
/ 10 / 2001 AGENCIAS
La comunidad
internacional, sobre todo la europea, confirmó ayer su
total apoyo a los ataques de EE UU contra el régimen
talibán y se comprometió en la «guerra antiterrorista».
La presidencia de turno belga de la UE manifestó su «solidaridad»
y prometió ayuda humanitaria para la población
civil dentro y fuera de ese país. El presidente George
W. Bush se encargó de informar personalmente a los altos
responsables de sus principales países aliados, antes
de que las acciones se desencadenaran.
Rusia apoyó
sin reserva el ataque contra la red terrorista internacional
en Afganistán y dijo que el bombardeo «es conforme
a la Carta de Naciones Unidas». Una declaración
del Ministerio de Exteriores recoge que «la comunidad
mundial está unida en el criterio de que la amenaza a
la paz y seguridad internacional causada por actos de terror
debe ser contrarrestada con todos los medios disponibles».
Esta nota
se divulgó poco después de terminar una reunión
urgente convocada por el presidente Vladímir Putin. Al
encuentro asistieron el ministro de Defensa, Serguéi
Ivanov, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Anatoli
Kvashnin, y el director del Servicio Federal de Seguridad (FSB,
antiguo KGB), Nikolái Pátrushev.
Asimismo,
el presidente francés, Jacques Chirac, anunció
en una intervención televisada que «las fuerzas
francesas participarán» en las acciones militares
iniciadas por los norteamericanos, y aseguró que, «frente
al terrorismo, todas las democracias están amenazadas».
Chirac declaró que, «en este momento, varios barcos
franceses participan en esta operación.
«Extrema
gravedad»
Del mismo
modo, el canciller alemán, Gerhard Schröder, trasladó
su apoyo «sin reservas» a los ataques contra Afganistán.
De acuerdo con una nota hecha pública por su Gobierno,
el canciller reiteró su solidaridad «ilimitada»
a EE UU.
Por su parte,
el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, remarcó
que «Italia está al lado de Estados Unidos y de
todos los comprometidos en la guerra contra el terrorismo».
El país transalpino se declaró en estado de «máxima
alerta» sin necesidad de esperar siquiera el regreso a
Roma de Berlusconi, que pasaba el fin de semana en Milán
pero que pudo volver a la capital para presidir la reunión
del Gabinete de crisis.
El primer
ministro Tony Blair comunicó a la población que
submarinos británicos con capacidad para lanzar misiles
participaron en la primera ola de bombardeos a objetivos militares
en Afganistán. Blair informó en una declaración
televisada de que ha autorizado la participación de tres
elementos de defensa británica en la operación:
la base militar de la isla de Diego García, aviones de
reconocimiento y ataque y submarinos con capacidad de lanzar
misiles. Blair dijo que con la participación de sus tropas,
el Reino Unido ha confirmado su promesa a EE UU de luchar «codo
con codo» contra el terrorismo. En su opinión,
el comienzo de los ataques representa «un momento de extrema
gravedad».
Grecia también
expresó su solidaridad con Washington y apoyó
el ataque. El portavoz oficial griego, Dimitris Repas, alentó
la acción militar para que se levante la máscara
del terrorismo y deseó «que la operación
esté bien planeada contra objetivos terroristas para
que que no sufra la población civil».
Pese a permitir
que aviones estadounidenses sobrevolaran su espacio aéreo,
la ministra austriaca de Exteriores, Benita Ferrero-Waldner,
abogó porque se intenten agotar los esfuerzos diplomáticos
y humanitarios para solucionar esta situación.
Países
como Argentina, Canadá o la República Checa manifestaron
también su total apoyo a la acción militar estadounidense,
mientras que otros, como Venezuela o Colombia, llamaron a la
reflexión de los líderes mundiales para buscar
la «paz y la armonía».
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