Especial Terror en Estados Unidos

Canal Meteo
El tiempo en tu ciudad

Puedes consultarlo en
nuestro canal temático

    <<< Volver a La Verdad Digital  

Especial Terror en Estados Unidos

Regreso del horror

Los españoles atrapados en Nueva York tras los atentados terroristas narran sus experiencias nada más aterrizar en Barajas. Llegaron consternados, nerviosos, emocionados y abatidos

AGENCIAS

Cuenta Luis Rojas, presidente de la sanidad pública en Nueva York, que a los heridos por el derrumbe de las ‘Torres Gemelas’ les han dado papeles para que relaten lo que han visto. El psiquiatra sevillano, de 58 años y que estuvo a punto de morir bajos los escombros, argumenta que es la mejor manera de que no sufran pesadillas. El tratamiento de las secuelas consiste en hablar de lo visto y cuanto más, mejor. De esas pesadillas tampoco han escapado los cientos de españoles a los que el atentado terrorista del pasado martes contra el World Trade Center atrapó en la Gran Manzana.

Los primeros pasajeros españoles procedentes de Nueva York aterrizaron ayer en los aeropuertos de Barajas y El Prat. Y, siguiendo las pautas de Rojas Marcos, contaron el horror vivido nada más pisar las terminales. Tras la reapertura del espacio aéreo norteamericano, dos aviones de las compañías Iberia y American Airlines, con el pasaje prácticamente al completo, tocaron tierra en Madrid a las 08.10 horas.

Del aparato descendió Rafael Soler. Bajó «consternado». Junto con un amigo, subió hasta el piso 110 de la primera torre atacada el martes. Después, se fotografió delante de ambas. Admite que tuvo suerte. Realizó la excursión turística «la víspera del atentado. Ayer, exhibía, orgulloso, la foto a los numerosos periodistas que le rodearon: «Estoy feliz de regresar, pero lo verdaderamente histórico es que sigo vivo», dijo.

También esquivó la muerte José Luis Bonet, presidente de Freixenet. El presidente de la firma de cava se encontraba en el ascensor del lujoso hotel Hilton cuando la torre norte fue atacada. El empresario se enteró de la noticia a través de las imágenes que contempló desde el monitor del elevador ofrecidas por la CNN. «Pensé que se trataba de un accidente. Luego, según se iban precipitando los acontecimientos, creí que era un atentado de una avioneta, pilotada por un psicópata», explicó.

«Inquietud, no miedo»

Al empresario catalán se le borraron todas las dudas cuando se enteró del ataque al Pentágono. «Era impresionante ver auténticas oleadas de gentes que querían abandonar Manhattan a través de los túneles. Después, todo quedó desolado». En lugar de permanecer recluido en el hotel, Bonet salió a pasear por la tarde por una Quinta Avenida «desierta. Me pareció una ciudad fantasma. No me producía miedo, pero sí una gran inquietud».

Resguardada en el anonimato, una pareja de novios que intentó disfrutar de su luna de miel en Estados Unidos fue recibida en Barajas por las madres de los recién casados. La segunda parte del viaje tenía como destino Orlando, pero cancelaron las reservas. «Llegamos a Nueva York el mismo día del atentado. Estábamos desayunando en el hotel cuando se estrelló el primer avión. Sólo queríamos coger el primer vuelo que nos trajese a España. Nueva York era una ciudad muerta donde se notaba el miedo».

Solidaridad a raudales

Pero en medio de tanta morgue, la solidaridad se convirtió en moneda de cambio. El arquitecto Gonzalo Martínez Pita, que discutía un proyecto con los técnicos responsables de la estructuras de las torres derrumbadas, vio cómo muchos españoles se acercaron, sin éxito, a los hospitales para donar sangre. «Pero las autoridades sanitarias no la aceptaban por el problema de las vacas locas».

Otro joven mostraba en Barajas la foto que se había hecho el pasado lunes en la ribera del río Hudson con el fondo de las torres gemelas. Ayer estaba feliz. Regresó del horror neyorkino. Pero Luis Rojas Marcos seguirá allí. La Gran Manzana es su vida. Aunque reconoce que deberá escribir y hablar para tratar de olvidar cómo vio caer a personas desde arriba, «desde el piso 80 ó 90».

Subir

Enviar a un amigo


© La Verdad Digital, S.L.
C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 11
lectores@laverdad.es