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EEUU busca un objetivo para vengar la tragedia
El
país se prepara para la primera guerra del siglo XXI
15
/ 09 / 01 - AGENCIAS
Con sus
fuerzas militares en estado de alerta y el gatillo listo para
vengar el peor atentado terrorista de la historia, EEUU busca
un objetivo sobre el que dirigir sus represalias en la que ya
ha sido declarada "la primera guerra del siglo XXI".
Mientras progresan las investigaciones sobre las circunstancias
de los atentados con aviones secuestrados, Osama ben Laden ha
sido declarado ya sospechoso principal, aunque más complicado
será que se localice su paradero.
De momento, el presidente George W. Bush y su secretario de
Estado, Colin Powell, continúan los contactos internacionales
para poner en marcha una coalición internacional que
respalde las medidas que prepara Washington.
En una actitud parecida a la que empleó su padre antes
de atacar a las fuerzas iraquíes en la Guerra del Golfo,
Bush explicó que busca "el apoyo universal para
las acciones que este país tome".
La respuesta que se espera no será solamente militar,
sino que se prevé que Estados Unidos emprenda una acción
sistemática contra los sistemas de financiación
internacional y contra los lugares donde se refugian los grupos
terroristas.
En conjunto, Bush pretende lanzar una acción en todos
los niveles, en una escala apropiada a su declaración
de que "estamos ante la primera guerra del siglo XXI".
Ello se debe a que las acciones armadas de represalia han demostrado
ser claramente ineficaces contra la maraña de grupos
que se integran en la difusa organización que controla
Ben Laden.
Tras los ataques con vehículos bomba contra las embajadas
de EEUU en Kenia y Tanzania, en 1998, EEUU lanzó misiles
de crucero contra presuntos campos de entrenamiento terrorista
del grupo de Ben Laden en las montaña de Afganistán
y contra una fábrica de medicamentos de Jartún
(Sudán), que supuestamente fabricaba productos para armas
químicas.
Sin embargo, esos ataques no tuvieron apenas eficacia práctica.
"No podemos atacar a otro país como hicimos con
Afganistán. Tenemos que golpear con precisión,
lo que significa repensar el concepto de represalia en nuestras
operaciones militares", considera Anthony Cordesman, director
de Cuestiones Estratégicas en el CSIS, un centro de estudios
políticos de Washington.
Este experto considera que "no se logrará nada en
términos de disuasión si golpeamos solamente a
los niveles inferiores. Si queremos tener éxito, debemos
atacar y matar a los líderes, así como determinar
si hay gobiernos implicados".
Ahora, tras el peor atentado terrorista de la historia dirigido
contra los lugares más simbólicos del país
y que puede haber causado miles de muertos, se busca una respuesta
definitiva.
"Una cosa debe quedar clara, esto no será un solo
ataque, será una campaña y no importa cuán
dramática sea", explicó Paul Wolfowitz, subsecretario
de Defensa.
Wolfowitz dijo que habrá "una acción militar
sostenida" que "será mantenida hasta que esa
gente (los terroristas) y quienes los apoyan, no cesen sus actividades".
Las posibilidades que tiene el Pentágono son muy amplias:
desde misiles de crucero hasta aviones invisibles al radar equipados
con bombas y cohetes "inteligentes".
Sin embargo, debido a la naturaleza del terreno y a la voluntad
de buscar una respuesta más eficaz que en otras ocasiones,
no se descarta el uso de tropas de las fuerzas especiales.
Estados Unidos ha sido extremadamente renuente a emplear fuerzas
terrestres, incluso en operaciones de mantenimiento de la paz,
para evitar bajas, lo que generalizó el uso de misiles
de crucero y bombarderos, como en Bosnia, Kosovo o el citado
Afganistán.
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