La Policía busca al 'cerebro' de los atentados de Londres
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El terrorismo islámico ataca Londres- 7/7/2005
La Policía busca al 'cerebro' de los atentados de Londres
Tony Blair anuncia medidas urgentes para luchar contra el terrorismo
LEEDS. Tienda del padre de uno de los terroristas./AP
CLa Policía centró ayer , su investigación en tratar de localizar al cerebro de los atentados de Londres, tras la espectacular operación del martes que permitió la detención de una persona y la recuperación de explosivos.

Tres de los cuatro terroristas suicidas eran británicos de origen paquistaní, de West Yorkshire (norte de Inglaterra), mientras que la policía ha identificado al otro, aunque no ha facilitado detalles. Dada la juventud de los autores de los ataques, de entre 19 y 30 años, los detectives creen que otra persona pudo guiarles y darles instrucciones sobre cómo tenían que colocar las bombas.

LOS PERFILES DE LOS TERRORISTAS
Shehzad Tanweer: nacido en Bradford (cerca de Leeds), de 22 años, vivió toda su vida en los suburbios de Leeds, donde su padre tiene un negocio de fish and chips (pescado y papas fritas),Sus vecinos lo describen como un «buen musulmán» Estudiante de ciencias en la Universidad de Leeds. Murió en Aldgate

Hasib Mir Hussain: sus padres señalaron su desaparición la noche misma de los atentados, una ayuda inesperada para la Policía, que de este modo pudo remontar la pista hasta el grupo de Leeds. Hasib, 19 años, había dicho a sus padres que iba a Londres con unos amigos. Vivió toda su vida en la misma casa en Holbeck, en los suburbios de Leeds. Murió en Tavistock Square.

Mohammed Sadique Jan: el más adulto del grupo, padre de una niña de 8 meses, había llegado hacía cinco meses de Dewsbury, ciudad a 14 kilómetros de Leeds. Habría conocido a su mujer cuando terminaba sus estudios en la Universidad de Leeds. Según sus vecinos, trabajaba con niños minusválidos.

El primer ministro británico, Tony Blair, se comprometió ayer a endurecer la lucha antiterrorista y a tomar medidas contra la presencia en el Reino Unido de fanáticos religiosos.

Simultáneamente, la Policía busca a un quinto sospechoso de participar en los atentados en los que murieron al menos 52 personas y otras 700 resultaron heridas.

Las fuerzas de seguridad persiguen a ese sospechoso después de confirmar que cuatro terroristas al parecer suicidas, perpetraron los atentados en las estaciones de King's Cross, Edgware Road y Liverpool Street, y en un autobús de la línea 30 en cuyo interior estalló un artefacto mientras pasaba por Tavistock Square.

En el Parlamento

En una comparecencia en la Cámara de los Comunes, Blair afirmó que su gobierno prepara medidas que pondrá en práctica con carácter de urgencia, muy posiblemente en dos o tres meses.Con esta nueva legislación antiterrorista se pretende expulsar y deportar de suelo británico a aquellos extremistas religiosos que pretendan sobre todo sembrar el odio y propiciar acciones como los atentados del pasado 7 de julio.

El primer ministro hizo hincapié en que esta nueva legislación pretende, ante todo, reforzar la seguridad nacional y «combatir la incitación y la instigación a cometer actos de terrorismo, así como la comisión de los propios actos de terrorismo».Blair dijo que el Ejecutivo comenzará de inmediato una ronda de conversaciones con representantes de la comunidad musulmana del Reino Unido (integrada por 1,6 millones de personas, en torno al 3% del total de la población) para encontrar los medios más adecuados para desactivar y acabar «con esa perversa y ponzoñosa interpretación del Islam».

Blair ha sido avisado por sus servicios de seguridad de que hay 200 terroristas potenciales más dispuestos a saltar por los aires como los autores de los atentados en Londres. Así lo asegura The Sun, según el cual los jefes de los servicios de seguridad han dicho que sólo una cincuentena de esos fanáticos están preparados para «actuar de modo inmediato».

Muchos de ellos han recibido entrenamiento en los campos terroristas de Al Qaeda en Afganistán y Pakistán, y lo que más preocupa es que es virtualmente imposible identificarlos, dice el periódico.


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