TANA: 50 años de una familia y de una empresa
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TANA: 50 años de una familia y de una empresa
La familia Cánovas ha sabido superar los problemas de cambio generacional y ha consolidado TANA como líder en su sector
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ANIVERSARIO. TANA cumple 50 años / FRAN MANZANERA / ENFOQUE
AMEFMUR está de aniversario. Uno de sus miembros, TANA S.A., cumple 50 años en el sector de la producción de agrios. Una celebración que no se pasó por alto en la entrega de los galardones del pasado viernes 18 y que sorprendió a la familia Cánovas.

TANA fundamenta su producción principalmente en el limón, la naranja y el pomelo que están destinados a los mercados de fruta fresca envasada en los centros de Los Ramos Estación de Alquerías y Málaga o industrializados para la producción de derivados de cítricos como aceites esenciales, zumos simples o concentrados, congelados, corteza destilerías, cascos de frutas, etc. procesados en la fábrica.

El pasado viernes, Ana Mª Cánovas Sánchez recibió una placa conmemorativa por esos 50 años, un momento que lamentó no compartir con sutío y primos que no estaban presentes. Y es que TANA es uno de los socios más antiguos de la asociación regional y cuenta con Ana Mª en el seno de la Junta Directiva desde mediados de los 90.

A comienzos de los años 40, José Cánovas Mompean empezó en el sector de la fruta fresca en el mercado nacional y al final de esa década, y de forma modesta, inició la exportación de fruta fresca principalmente limón. También en esa época, José empezó con la fabricación de derivados de agrios. Es la primera época de Tanica, una bebida que traerá recuerdos a más de uno.

Junto con sus dos hijos José y Juan Antonio Cánovas Ortiz constituyeron TANA SA, el 5 de septiembre de 1955. De ellos, el mayor, José, se quedó en Murcia haciéndose cargo de la producción y manipulación e industrialización de los cítricos, y el más joven, Juan Antonio, se puso al frente de la comercialización que se centró no sólo en España sino en el extranjero.

En junio de 1957 decidieron abrir una filial en Málaga. La dirección y gestión de ésta recayó en manos de su cuñado, Juan Flores Llor.

En la actualidad, de los socios fundadores sólo vive Juan Flores Llor, y a TANA se han incorporado prácticamente la totalidad de los hijos de los mismos: algunos llevan más de 30 años trabajando en la empresa.

Tras el fallecimiento de los dos socios fundadores, la empresa pasó por momentos de incertidumbre, debido a la falta de previsión en el relevo generacional. Gracias al gran interés que todos los miembros de la familia tenían por la empresa y su supervivencia y a la inteligente mediación de Juan Flores Llor, se logró que todos los primos hermanos (Tercera generación) junto a su tío, llegaran a acuerdos que garantizan la buena marcha y la continuidad de la firma. «Nos marcamos objetivos a medio y largo plazo y, en estos momentos de nuevo arranque, contamos con el apoyo de profesionales, de AMEFMUR y de diversas instituciones que han hecho posible que TANA esté hoy en el lugar que le corresponde», explica Ana María Cánovas, orgullosa del negocio familiar que han logrado levantar entre todos. «Los trabajadores son un pilar fundamental en lo que implica TANA», añade

Los Cánovas saben que es complicado trabajar con la familia, pero una vez, bien definidas las funciones de cada uno, y teniendo todos el mismo compromiso hacia la empresa «las discrepancias que puedan surgir en el día a día se resuelven fácilmente ya que todos queremos llegar al mismo puerto», explica Ana María..

TANA se diferencia de la competencia por la calidad de sus productos contrastada a lo largo de sus mas de 50 años de historia. No en vano es una de las marcas de más prestigio internacional, pionera en la fruta natural sin tratamiento químico. Esta calidad de sus productos viene corroborada con el certificado de calidad otorgado por EUREPGAP y está en trámites de obtención de la certificación ISO

Sin duda, estos 50 años sólo son el comienzo de la historia de una empresa con un próspero futuro.



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