Casablanca: una visión global del mundo del vino
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SALVADOR LÓPEZ Y JUAN LUIS GARCÍA / RESTAURANTE CASABLANCA
Casablanca: una visión global del mundo del vino
El restaurante de El Esparragal defiende los caldos de la Región desde criterios cualitativos y sin ‘localismos’
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EL SUMILLER DE CASABLANCA DURANTE SU INTERVENCIÓN. /A.P.
Qué significa para este establecimiento el premio ‘Mejor establecimiento en el manejo y promoción de vinos’, que les ha otorgado la Consejería?

-Un reconocimiento, nos enorgullece, pero lo principal en este tipo de premios, para nosotros al menos, es que resultan un acicate, un estímulo para seguir trabajando más y mejor, pues resulta complicado siempre, especialmente en Murcia, el defender una gastronomía mas o menos creativa o vanguardista, en este caso, una visión global del mundo del vino. No estábamos seguros de que se entendiera nuestra particular forma de defender el vino de la Región de Murcia, desde criterios puramente cualitativos y sin el menor rastro de localismo. Sencillamente, lo defendemos y recomendamos, allí donde creemos que es realmente bueno, y entre otros vinos de España y del mundo que son los mejores en su tipo y categoría.

-¿Es complicado llegar a contar con una de las cartas de vino más completa de la Región? ¿Cómo se les ocurrió la idea?

-Ciertamente lo es, y solo desde una perspectiva bastante romántica y apasionada hacia el vino, olvidando en gran medida criterios puramente comerciales, se puede llegar a ello. Aunque mas complicado que conseguir una carta así (que lo es, muchos de los vinos que contiene son muy exclusivos y casi imposibles de conseguir), es gestionarla, rotarla, labor imposible sin la intervención de un sumiller muy preparado y entusiasta del vino. Por otra parte es indispensable disponer de unas condiciones adecuadas de conservación para el vino, así como conocer muy bien que vinos son aptos y equilibrados para saber envejecer; algunos de los que disponemos evolucionarán a mejor durante decenios, en algún caso me atrevo a decir que más de un siglo (aunque intentaremos beberlo antes).

La carta de vinos en sí misma no es una idea aislada, forma parte de una filosofía, la de El Taller de Casablanca, donde junto a una cocina actualizada, dinámica y creativa, de las llamadas hoy en día ‘de autor’, ofrecemos a nuestros clientes una extensa variedad de complementos, como cartas de aguas, cervezas, cafés, más de veinte tés del mundo, destilados de gran calidad (como ejemplo, solo en grapas italianas disponemos de nueve tipos de uva distintos), cigarros puros, carro de quesos... y, por supuesto, la carta de vinos que ha sido premiada.

- ¿Qué importancia dan al vino en su restaurante El Taller?

- Muchísima, nos parece inseparable compañero de una buena comida o cena, cuando un plato y un vino armonizan, ‘uno mas uno igual a tres’. Para nosotros es una gran satisfacción cuando un cliente descubre que un vino blanco con mas edad que él, le ha hecho soñar, rompiendo el mito de que el vino blanco debe ser siempre joven.

Una iniciativa que está funcionando muy bien es nuestro programa de catas mensual, al que van asistiendo los más importantes elaboradores regionales, nacionales y extranjeros, así como prestigiosos sumilleres y expertos del mundo del vino.

- ¿Qué requisitos ha de tener un buen sumiller?

- En primer lugar y sobre todo, modestia y mano izquierda. El buen sumiller, debe manejar a la perfección un ‘saber estar’; por supuesto, debe ser bueno técnicamente y saber mucho de vinos, quesos, tés, cafés, aguas, aceites y vinagres, cigarros, destilados, cervezas...El sumiller es algo así como un ‘gestor de emociones’, debe averiguar rápidamente cuales son los gustos y preferencias del cliente y adaptarse a ellas, su función es conseguir un mayor disfrute, no aleccionar. Muchos sumilleres confunden su oficio y se pierden intentando demostrar cuanto saben de vinos. Resumiendo, debe ser un experto en su área, pero poniendo toda esa sabiduría al servicio del cliente, aumentando el placer de una buena comida o cena (eso incluye a los clientes que cenan con coca-cola).

- ¿Cómo promocionan ustedes el vino de la Región de Murcia?

- Imaginemos unos clientes con ganas de disfrutar y sin condicionamiento en cuanto a zona o país; les ofreceríamos para empezar un espumoso (cava , champagne) después un vino blanco de Alemania o la Borgoña (en Murcia no se producen espumosos ni vinos blancos de calidad, salvo raras e incipientes excepciones) con los tintos, primero uno fresco y joven, nuestros cosechas y media crianza hace años que no tienen competencia, a continuación un tinto más complejo, pudiendo elegir entre lo mejor del mundo (barolo, burdeos, borgoña, un ‘nuevo mundo’...), un Pié Franco, de Jumilla, sería magnífico. A la hora de los quesos, postres y chocolates del final, es difícilmente superable un buen oporto, también tenemos la suerte de contar con algunas joyas (a mucho mejor precio), como un Olivares dulce del 96, resultaría sencillamente exquisito.

Realmente defendemos la calidad, y los vinos de Murcia la tienen. En todas partes, cada cual defiende lo suyo como lo mejor (legítimamente) y no siempre lo es.



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