Los mejores premios del arte español rinden justicia a su obra
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Los mejores premios del arte español rinden justicia a su obra
Admirador de Picasso y amigo de Juan Ramón Jiménez, Ramón Gaya obtuvo la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes en 1985. Ganó el Premio Nacional de Artes Plásticas, en 1999, y obtuvo el Premio Velázquez, en su primera edición, en el año 2002
HOMENAJE. Vicente Sala, Valcárcel, el Príncipe, Isabel Verdejo, Gaya, Luis Alberto de Cuenca, Javier Guillamón y Juan Manuel Bonet, en la inauguración de la antológica del pintor. / FOTOPRENSA

El artista nació el 10 de octubre de 1910 en el Huerto del Conde, en Murcia. Desde niño visitó el estudio del pintor Joaquín, donde dio los primeros pasos en el mundo de la pintura. Junto a éste y a Pedro Flores visitó París, en una exposición conjunta, cuando tan sólo tenía 17 años.

Aquel primer contacto con las corrientes artísticas del momento le provocó un rechazo e hizo que su pinura se dirigiera más hacia los clásicos, como Velázquez, Rembrandt o Rubens. En 1933 participó en las Misiones Pedagógicas, un proyecto cultural apoyado por el Gobierno de la República, donde trabajó con Luis Cernuda o Rafael Dieste.

En 1936 presentó su obra en la Exposición Nacional y al año siguiente sus cuadros volvieron a París, con el Pabellón Español de la Exposición Internacional. En esta etapa participó como único viñetista en la mítica revista Hora de España.

Fue constante su colaboración en publicaciones en la Página Literaria de La Verdad (con textos y dibujos), en Verso y Prosa o con la compañía de teatro itinerante La Barraca, de García Lorca. En los últimos meses de la Guerra Civil, Gaya perdió a su mujer durante un bombardeo, en Figueras (Gerona). Internado en un campo de concentración francés, siguió después su etapa de exilio en México.Volvió a Europa en 1956 y se instaló en Roma, cerca de Venecia.

Fue entonces cuando regresó a España. La galería Chys presentó su primera exposición en Murcia, tras tantos años de ausencia de su tierra natal. Se reinició así una relación que desembocaría en la fundación del museo que lleva su nombre.



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