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El Real Murcia arranca pensando en Primera

Con una plantilla bastante renovada, el entrenador Manolo Preciado ya sabe que tiene la exigencia del ascenso. Los granas acometen su 46 temporada en Segunda División

PALLARÉS RIPALDA

BUENA PRESENTACIÓN. El Real Murcia ganó al Werder Bremen el I Trofeo Nueva Condomina en el partido de presentación en La Condomina. / MARTÍNEZ BUESO

El Real Murcia sólo ha durado una temporada en Primera División y de nuevo se encuentra en Segunda, categoría que conoce al dedillo por aquello de que se trata del equipo español que más temporadas ha militado en Segunda División, concretamente ahora va a iniciar la que hace la número 46.

El presidente grana, Jesús Samper, desde el primer momento ha remarcado que el objetivo de la campaña 2004-05 es la de estar entre los primeros y aspirar directamente al ascenso. No caben medias tintas y subir a Primera va ser una presión extra para los jugadores y una exigencia de los aficionados. Tras el descenso se ha producido la reducción a la mitad del número de abonados.

La afición murcianista, que se las había prometido muy felices por aquello de conocer en directo la liga de las estrellas, se encuentra actualmente entre el desencanto por un descenso que desgraciadamente se empezó a vislumbrar desde el primer momento, pero también con la ilusión de poder revivir una campaña como la de hace dos años que resultó espectacular, en la que se batieron varios récords y tuvo la guinda del ascenso.

No repetir los errores

Planificar la consecución de un título o de un ascenso en fútbol resulta muy complicado puesto que se entra en competencia con una serie de rivales que tienen las mismas aspiraciones y también hay que tener en cuenta la presencia de los llamados equipos comparsas que ayudan a dar y quitar títulos.

Para afrontar los avatares que se avecinan y para no cometer los errores de la última temporada en la que en términos generales no se acertó con la contratación de los futbolistas, el Real Murcia ha acometido una profunda reestructuración en el alto mando de su parcela deportiva. El vicepresidente Juan Antonio Samper, que venía liderando la comisión deportiva, ha dejado su puesto a Mario Husillos con el que se ha recuperado la figura de un director deportivo profesional, cargo del que se carecía en el Real Murcia desde que Eduardo Chato González se marchó de este club tras sacarlo de Segunda B.

El primer cometido de Husillos fue elegir la figura del entrenador. Desde el primer momento se le ofreció el cargo al cántabro Manuel Preciado que dio el visto bueno y su promesa de que si al final no se quedaba en el Levante, con el que había ascendido a Primera División, no iría a otro equipo que no fuese el Real Murcia.

Preciado, a pesar de que su trayectoria como entrenador aún es corta, pues de hecho sólo ha dirigido a las bases y al primer equipo del Rácing Santander y el año pasado al Levante, todo el mundo coincide en que se trata de un técnico muy bien preparado y con una psicología especial en el trato con sus futbolistas.

El carrusel de jugadores que habían pasado por el equipo grana en Primera División no sirvió para evitar el descenso ni tampoco mereció la pena quedarse con la mayoría de esos futbolistas. Sólo nueve siguen en el plantel grana. Son los casos de Juanmi, Maciel, Ibán Cuadrado, Juanma, Acciari, Míchel, Julio Álvarez, Richi y Karanka.

La idea para este año es disponer de una plantilla profesional reducida con el fin de que una serie de jugadores canteranos puedan tener su oportunidad y seguir proyectándose en su carrera futbolística.

Cambios en la plantilla

La única herencia positiva de Jhon Benjamín Toshack, que fue el que la pasada temporada sustituyó sobre la marcha como entrenador a Joaquín Peiró, fue darle la alternativa en Primera División a algunos jóvenes futbolistas del filial con los que ahora se quiere seguir contando. Fueron los casos de los defensas Juan Valera y Azkárate, así como el del delantero Tato.

Para cubrir la marcha de los Roteta, Hurtado, Clavero, Loeschbor, Juárez, Sánchez Broto, Pedro Largo, Gancedo, Esnáider, Bonano y Quintana, además de los traspasados Luis García y Jensen, el Real Murcia ha reducido ostensiblemente la nómina pues hasta la fecha sólo cuenta con nueve nuevos jugadores que son Urzelai (Eibar), Carrera (Almagro de Argentina), Munteanu (Atlético de Madrid), Olave (Gimnasia y Esgrima de Argentina), Sietes (Rácing Santander), Marañón (Sevilla), Iván Alonso (Alavés), Nico Medina (Leganés) y Mariano Fernández (Torino).

El hecho de contar con un elevado número de futbolistas argentinos en la plantilla obedece al hecho de que según ha reconocido Mario Husillos se trata de un mercado que actualmente conoce mejor que el nacional. La próxima temporada el enfoque ya será diferente una vez que se haya puesto en funcionamiento el banco de datos de futbolistas y el propio Husillos haya vivido en primera persona un campeonato de Liga en España.

La Nueva Condomina

Esta temporada también va a ser importante en el asunto de las instalaciones pues se espera que de forma paralela a la marcha del equipo se vaya construyendo el campo Nueva Condomina para poder estrenarlo cuanto antes en Primera División tal como viene repitiendo el presidente Jesús Samper, impulsor de este proyecto.

Como aperitivo el Real Murcia ganó el I Trofeo Nueva Condomina imponiéndose al Werder Bremen en los penaltis, tras el 2-2 con el que acabó el partido. Este encuentro también sirvió como presentación del equipo ante la afición murciana.

Un equipo vendedor

Un detalle que no ha pasado desapercibido este verano ha sido el hecho de que el Real Murcia ha vuelto a ser un club vendedor de jugadores, algo que siempre ha coincidido con los mejores momentos de su ya casi centenaria trayectoria.
Nombres como el del portero José Luis Borja o el delantero Macanás, que fueron traspasados al Real Madrid, posteriormente el también delantero Manolo lo fichó el Atlético de Madrid, el defensa Tendillo el Real Madrid...

Dos transacciones importantes ha protagonizado durante esta pretemporada el Real Murcia. Primero fue el traspaso del internacional danés Daniel Jensen al Werder Bremen de Alemania y semanas después el del delantero Luis García al Real Mallorca. En ambos casos fueron los jugadores los que forzaron esta situación pero que ha tenido una importante recompensa económica. Concretamente el traspaso de Jensen se cerró en un millón de euros y el de Luis García en 3,5 millones de euros.

Estas no han sido las únicas bajas que se han producido en el Real Murcia a lo largo de la pretemporada pues dos jugadores se quedaron fuera a última hora.

Azconzábal, un defensa central argentino que fue fichado como refuerzo, al final no pudo acreditar documentalmente que era comunitario y se le envió a casa. Con el centrocampista Pulido la Federación dictaminó que no estaba libre sino que pertenecía al Numancia y salvo que se de un giro de 180 grados se quedará en Soria.