Aunque el mundo del Misteri tiene un claro componente masculino debido a la conservación de esta tradición de la manera más aproximada posible a cómo se ha mantenido a lo largo de los siglos, son muchas las mujeres que forman parte también de la Festa.
Incluso sus voces suenan en determinadas ocasiones junto con la Escolanía y la Capella, como en los conciertos de Navidad y Semana Santa. Sofía, Laura, Elvira y Almudena son algunas de las chicas que forman parte del Coro Juvenil, dirigido por Javier Gonzálvez.
El ambiente familiar que impera entre quienes de alguna manera u otra participan activamente en el Misteri se refleja en ellas mismas, quienes al contrario de lo que pudiera parecer, no sienten que el hecho de que no puedan participar en las representaciones sea un signo de discriminación hacia la mujer. No obstante, algunas de ellas, como Almudena Muñoz, de 16 años, opina que la esencia del Misteri no tiene por qué perderse si participan las mujeres.
Son siete las chicas del Coro Juvenil, que junto a otros tantos chicos, suelen preparar varias intervenciones al año, fundamentalmente los tradicionales conciertos de Navidad y Semana Santa. Sus voces constituyen el apoyo perfecto y la seguridad que necesita la Escolanía. También cantan todos los meses, en los oficios religiosos del día 15.
Se da la circunstancia de que si bien estas chicas no intervienen en las representaciones porque así lo establece la tradición, sus compañeros tampoco lo hacen, pero en su caso se debe a que están en el proceso de cambio de voz.
La mayoría de las jóvenes del Coro Juvenil ya cantaban antes en otras formaciones corales. Por ejemplo, tanto Sofía Agulló, de 17 años, como su hermana Elvira, de 15, y Laura Hernández, de la misma edad, estaban en el Coro de las Jesuitinas, donde estudian, y fue Javier Gonzálvez quien las animó.
Al tratarse de un coro juvenil, saben que el tiempo se limitará a unos años más, pero luego, piensan seguir en otros grupos. En el caso de Sofía y Elvira, cuentan con algún miembro de la familia vinculado al Misteri. En cambio, Laura no tiene. Sea como fuere, todas conocían ya la Festa y eran grandes admiradoras.
Ahora, desde dentro, sienten que aunque no puedan salir, también ellas pertenecen a esta tradición, y por ello hablan con admiración del Misteri.