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EL ARTE DE LA DEGUSTACIÓN
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Práctica
esencial para el conocimiento de los vinos, la degustación
es ante todo un placer, más o menos intenso según la
sensibilidad del catador, el cual si no es ya un conocedor,
hará el aprendizaje de las sensaciones provocadas por
el vino sobre sus sentidos, guiandose de ciertas reglas
ligadas a la agudeza de su vista, su nariz y su paladar.
La degustación y su medio ambiente
La elección del lugar de cata es fundamental.
Debe ser agradable a la vista, al olfato e incluso al
oído. La temperatura ambiente ideal 18 a 20º
C.
Elección
de la copa
La copa normalizada es el utensilio ideal. Ofrece las
garantías para una degustación eficaz.
Fina e incolora, permite una visibilidad perfecta del
vino. Su forma de tulipa y el fondo hemisférico
facilitan la percepción olfativa.
Orden de degustación de los vinos
La experiencia indica ir de los vinos ligeros a los
de más cuerpo, de los más firmes a los
más suaves (azúcar) y de los más
jóvenes a los más añejos.
Descorchar una botella: las precauciones
Entre
la salida de bodega y el servicio en la mesa, se rodeará
la botella de vino de los mayores cuidados. La cápsula
metálica se cortará por el nivel inferior
del anillo.
El corcho se extraerá sin atravesarlo y no debe
presentar ningún olor, ni siquiera a corcho (peligro
de comunicar al vino gusto a corcho).
Un vino sin pretensiones se servirá de manera
sencilla, mientras que un vino de gran edad habrá
sido puesto previamente en un cesto portador (conservando
posición horizontal de bodega).
Si se constata la eventual presencia de algún
pequeño sedimento (señal de naturalidad)
cabrá proceder a la decantación.
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EL EXAMEN VISUAL DEL VINO
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Primer contacto con el vino.
La limpidez y la transparencia
Recibimos una primera información sobre el estado
de conservación del vino.
Interponiendo la copa entre la mirada y una fuente luminosa
valoramos la limpidez, según ausencia o presencia
mayor o menor de algo turbio.
Después examinamos la transparencia observando
el vino con la copa inclinada sobre fondo blanco.
Vocabulario: cristalino, limpio, velado, turbio.
La
brillantez
Los vinos irisados y luminosos son jóvenes, vivos,
incluso ácidos; mientras que los vinos de aspecto
mate, apagado, sin brillo y mas o menos oscuros, indican
una suavidad mayor.
Primera información sobre la redondez.
Vocabulario: brillante, luminoso, apagado.
La intensidad de color
Nos traduce la riqueza sustancial del vino.
Su variada gama es más fácil de observar
en los tintos, pero de manera general se puede decir
que un color ligero anuncia un vino ligero y un color
oscuro anuncia un vino con cuerpo.
Vocabulario: pálido, medio, intenso
La tonalidad o matiz
Es el aspecto más importante del color y nos
indica el estado y edad del vino.
Vinos blancos: tres interpretaciones, siempre con baja
intensidad.
- amarillo verdoso: En los muy jóvenes y
poco evolucionados.
- amarillo pajizo: En los de mayor madurez.
- dorado mas o menos ambarino: En crianzas
Vinos rosados: con mayor o menor intensidad.
- rosa frambuesa / fresa: Rosados rojos, vivos y
de más a menos presencia de matices
violetas.
- rosa grosella: Solo presencia de rosados rojos.
- rosa salmón: Menor presencia de rosados rojos
y aparecen matices amarillos.
Vinos tintos: gama de matices muy amplia.
- rojo violeta / púrpura / granate: Si presentan
de mas a menos reflejos morados o violetas. Propio
de vinos jóvenes.
- rojo cereza / rubí: Sin morados, solo tonalidades
rojas, de mas a menos intensas. Vinos maduros, pero
todavía no viejos.
- rojo teja: Junto al color rojo aparecen tonalidades
marrones, aunque poco
intensas; señal de envejecimiento moderado.
- rojo castaño: Los rojos disminuyen y las
tonalidades marrones son
abundantes, presentando irisaciones doradas o cobrizas.
- marrón: Color marrón generalizado,
quedando apenas unos rojos
amarillentos muy débiles. Color de los vinos
extremadamente añejos.
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