1- Sacar las botellas de las cajas de cartón,
pues la excesiva humedad provoca su deterioro.
2- botellas deberían estar colocadas en
espacios individuales, en botelleros de madera
o construidos con materiales que no conduzcan
el calor. No es recomendable apilarlas. Ello obligaría
a remover botellas cuando se quiera sacar una.
3- Deberán estar colocadas en posición
horizontal, para que el líquido esté
en continuo contacto con el corcho y así
evitar que éste se seque y deje de penetrar
el aire. (La única excepción la
presentan algunos vinos blancos jóvenes
que precisan estar colocados en posición
horizontal)
4- Una idea de gran utilidad es mantener un libro
de registro en el que ir anotando cada nueva compra,
concretando el tipo y nombre de vino, cosecha,
fecha de adquisición y precio. Esto ayudará
a controlar las existencias, renovarlas y, especialmente,
a poder consumir cada vino en su momento óptimo.
5- Una bodega no es una despensa. Conviene bien
seleccionar qué tipo de vinos se guardan
en ella. No conviene tener cavas, champañas,
o vinos generosos porque no mejoran en botella.
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