IGNACIO ABELLÁN,
PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE SUMILLERES
DE LA REGIÓN DE MURCIA
| La sumillería es el arte de
armonizar los platos con las bebidas apropiadas,
fundamentalmente el vino y los espirituosos,
pero también la cerveza, el café,
el té e incluso el agua, sin olvidar
el magnífico rito de la elección
y el encendido de los puros |
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Ignacio
Abellán ha hecho de su profesión
una forma de vida que cada día le
atrapa con mayor fuerza. / ENFOQUE
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Los sumilleres forman parte del
reducido grupo de escogidos que representan lo
más alto del mejor gusto gastronómico.
Ignacio Abellán, presidente de la Asociación
de Sumilleres de la Región de Murcia y
sumiller del restaurante Hispano de la capital,
atiende calmado las pretensiones periodísticas.
Como si de una cata se tratara, desmenuza cada
pregunta y pausadamente contesta, dejando tras
de sus palabras ese sentimiento que los profanos
en la materia pensamos que debe tener cada ritual
de análisis del vino. En su compañía
el vino se hace arte, y al lado de las copas que
ha llenado para catar los cinco sentidos se agudizan.
Sobre todo cuando incluye a su platicar sobre
vino los más exquisitos platos de la gastronomía
murciana. Nacho Abellán, como lo conocen
sus amigos, es un auténtico apasionado
del rojo elemento. Pasión que le llevó
a organizar su viaje de novios a una de las tierras
españolas vitivinícolas por excelencia.
Todo un lujo para los sentidos.
- ¿Cuándo se funda la asociación
y como ha ido evolucionando desde entonces?
- La asociación se crea en 1995. Uno de
los fundadores y primer presidente fue Pedro Morales
y se pone en marcha por medio de un grupo de amigos
que tenían mucha inquietud en aprender
y, sobre todo en catar. Entre los primeros miembros
que tiene se encuentran Fran, del restaurante
JL; Juanjo, del Churra y Joaquín Abellán,
del Hispano. En un primer momento se re reúnen
en El Churra con el ánimo de pasarlo bien
y de estar en contacto con profesionales de la
restauración.
Más adelante se crean los estatutos, le
damos más seriedad y nos ponemos en contacto
con la UAES (Unión de Asociaciones de Sumilleres
Española) y al mismo tiempo ellos tienen
relación con la ASI (Asociación
Internacional de Sumilleres). Cada vez van entrando
más socios y lo único que le pedimos
es que sean profesionales de la hostelería
y que le guste el vino. En estos momentos somos
33 socios y tenemos uno de los mejores niveles
nacionales. Entre nuestros socios contamos con
una estrella Michelín, una nariz de oro,
un segunda nariz de oro y un finalista de nariz
de oro durante dos años consecutivos. Nos
reunimos el primer miércoles de cada mes
en nuestra propia sede y ahí catamos lo
más actual, por supuesto tenemos los vinos
de la Región muy presentes, pero también
catamos vinos nacionales e internacionales. Junto
con la Consejería de Agricultura y Murcia
Turística colaboramos para impartir cursos.
Además todos los años representamos
a la Región en Iberwine en Madrid.
- ¿Cómo os gusta que os denominen
Sumiller o Somelier?
- La palabra española es sumiller y la
francesa somelier, así que como estamos
en España es mejor decir sumiller.
- ¿Cuál es el cometido de un sumiller?
- Es una persona que se encarga de los vinos de
las infusiones, de los puros, de las cervezas.
Y principalmente lo que hace, siempre que el cliente
quiera, es armonizarle la comida con el vino.
Debe llevar a cabo un servicio elegante y discreto.
No tratamos de dar lecciones magistrales.
- ¿Deberían los restaurantes contar
con un sumiller en su plantilla?
- No es una imposición, pero ellos mismos
se van a dar cuenta, con el boom turístico
que tiene la Región, que lo van a necesitar
de aquí a cinco años. Y si no es
un sumiller al 100%, porque son unos costes elevados,
seguro que van a tener a una persona que se encargue
de estos temas.
- Lo que es curioso es que estemos hablando de
un futuro cercano (de aquí a cinco años)
para implantar elementos claves en la cultura
del vino, cuando en la Región el vino viene
de lejos. ¿No se le ha prestado la suficiente
atención?
- Murcia no ha sido una zona con una cultura del
vino, ha sido viticultora. Primero por el calor
que hace, se opta por bebidas más refrescantes
como puede ser la cerveza y luego porque el vino
que salía ser muy pesado, muy alcohólico.
Ahora nos hemos adaptado a las nuevas tecnologías
y adelantando la vendimia de la uva hemos conseguido
bajarle el grado alcohólico y conseguir
vinos más refrescantes.
- ¿Y por qué se cifra en cinco años
este cambio?
- Hay una nota muy curiosa y es que un señor
llamado Robert Parker ha dicho a nivel mundial
que en cinco años la zona de Jumilla va
a ser de las más emergentes del mundo.
Claro los franceses no están nada de acuerdo
y han dicho que tiene la nariz rota.
- Ahora que sí parece que empieza a existir
esa cultura del vino y los ciudadanos ya piden
vino en los restaurantes habitualmente, los bodegueros
alzan la voz y aseguran que el vino de la Región
no se vende dentro de la Comunidad o por lo menos
no tanto como otros.
- Los bodegueros es que lloran mucho. Desde los
restaurantes se está haciendo una labor
de concienciación muy grande, pero nos
movemos en un terreno muy delicado y ese es nuestro
cliente, que siempre tiene la razón. Y
aún sabiendo que eso es así le persuadimos
para que prueben los vinos de la Región.
Creo que en estos momentos cualquier restaurante
de la Región tiene vinos de las tres Denominaciones
de Origen.
Ahora bien, también hay que tener en cuenta
que Rioja está atacando con los precios.
Y ahora encontramos vinos de crianza de rioja
a menos de tres euros y, sin embargo, los de la
Región arrancan de cinco euros. Eso es
muy tentador para el consumidor. Lo que está
claro es que no se pueden tener todos los vinos
que existen en el mercado.
En España hay 63 Denominaciones de Origen
y sólo La Rioja tiene más de 500
bodegas. Ahora bien si yo quiero que el cliente
que pida un vino de la Región repita, tengo
que tener la mejor selección, o por lo
menos la que a mi me lo parezca.
- ¿De qué forman deben cambiar los
bodegueros su forma de actual para que dejen de
considerarse los niños pobres y pasen a
competir de tú a tú con otras denominaciones
de origen?
- Yo creo que lo están haciendo muy bien
y que le están comiendo terreno a otras
regiones. Ellos están compitiendo muy bien
en el mercado internacional y han contado con
el gran espaldarazo que les ha dado Robert Parker.
- Si el vino de la Región avanza a este
ritmo imparable, ¿avanza el consumidor
al mismo ritmo? Las últimas cifras de venta
y de consumo no han sido demasiado positivas.
- Existe mucha variedad y hay vino parado no sólo
en la Región sino también a nivel
nacional. Esto se debe a que llega un piloto de
rallyes y monta una bodega, llega una señora
que canta en los teatros y monta otra bodega.
En estos momentos está surgiendo demasiada
gente que no son profesionales y que se dedican
a hacer vino.
Está claro que el vino está de moda
y a ese carro se suben muchos. Ahora bien pasa
lo mismo que cuando un restaurante lo monta una
persona que no es profesional. Esas bodegas no
deberían de contar para las estadísticas
de venta porque son pasos fugaces por el mundo
del vino.
- ¿Cómo definiría al cliente
de la Región?
- El cliente es muy exigente, independientemente
a que haya quien sabe y quien no. Lo que hay que
estar es siempre alerta a lo que él quiera
porque nosotros y los bodegueros vivimos de que
el cliente repita. El cliente poco a poco se está
convenciendo de que en Murcia hay un vino de calidad.
Todos hemos aportado nuestro granito de arena
para conseguir que los caldos murcianos tiren
para adelante. De lo que está claro es
de que el perfil que tiene el cliente es mucho
más abierto y se deja aconsejar con cosas
nuevas. Ahora eso sí han tenido que venir
de fuera para convencernos de lo que tenemos.
- ¿Hay más gente que sabe o de la
que dice que sabe?
- A esta pregunta la contesto con una famosa cita
que dice que en España saben de vino tres,
los demás hablamos de vino. A mi esa frase
me encanta y creo que lo dice todo.
- ¿Cuáles son las preferencias de
los ciudadanos a la hora de solicitar un vino?
- Generalmente la gente se decanta por las semicrianzas,
donde esté muy bien ensamblada la madera
con la fruta. Son vinos en los que se note la
personalidad de la fruta y que tenga un paso muy
ligero por la madera.
- Elabore un menú con productos de la Región
y marídele un vino.
- Berenjenas fritas en sartén con aceite
de oliva. Iría con un blanco fermentado
en barrica chardonay-macabeo de Tecla
Tapa de arroz y verdura. Marinaría con
un rosado de bullas
Chuletitas de cabrito al ajo cabañil. Lo
serviríamos con un tinto 24 meses barrica
de jumilla 70% monastrel-30% cabernet.
-¿Qué el lo que el cliente no debería
hacer a la hora de pedir un vino?
- No debería mirar la contraetiqueta. Creo
que el que entiende de vinos lo primero que hace
es probarlo y luego mirar la etiqueta. Hay mucha
gente que lo primero que hace es mirar la etiqueta
y luego lo prueba y así lo que haces el
llevarte el 80% de sugestión a la cabeza.
Por eso en catas ciegas los vinos de la Región
dan tan buenos resultados.
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