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3.000 años rompe fronteras |
11/05/2009 LA VERDAD
Bodegas del Rosario de Bullas estuvo presente en Fenavin 2009 con su vino estrella, 3.000 Años. Su gerente, Paco Puerta, comentó: “Fenavin es un punto de encuentro y de referencia del mercado del vino nacional e internacional muy importante para nosotros.
Cada edición nueva la feria va tomando impulso y su condición de evento para profesionales e importadoras hacer que sea especialmente gratificante e interesante estar presentes”. “Bodegas del Rosario acude a esta edición con 3.000 años bajo el brazo con grandes expectativas y con un trabajo de campo realizado a lo largo del año para cerrar entrevistas con potenciales clientes”.
Junto a su vino de autor, Las Reñas y Tesoro de Bullas acaparan protagonismo frente a los importadores ya que son vinos donde la Monastrell se manifiesta con una expresión muy distinta a la de otras zonas. Además, el terruño y los diferentes microclimas que ofrece la D.O. Bullas hacen que cada vino sea distinto y según la localización de las viñas, una Monastrell varíe de una a otra.
Los artífices 3.000 años son el enólogo de Bodegas del Rosario, Luis Javier Pérez Prieto y el Masterwine y winemaker, Norrel Robertson. Los viñedos seleccionados para la elaboración de este vino se extienden entre laderas y valles de zonas montañosas cuya altitud oscila entre los 700 y 900 metros. Las características edafoclimáticas de estas parcelas producen uvas únicas y con una personalidad propia muy marcada.
Para la elaboración de 3.000 años el trabajo comienza en el campo, seleccionando aquellas uvas que cumplen los parámetros de calidad exigibles por la bodega en cuanto a valores de producciones por hectárea, acidez total, PH, estado sanitario y compuestos fenólicos potenciales y extraíbles, buscando como objetivo la obtención de un vino con la suficiente concentración y estructura que permita su crianza y maduración en barrica y que exprese todo el potencial que estos viñedos poseen. Las variedades utilizadas para este coupage son la Monastrell en un 50%, procedente de viñedos de más de 60 años de secano con formación tradicional en vaso y, la Syrah en un 50%, procedente de viñedos situados en zonas de producción más montañosas y conducidos mediante espaldera.
La uva fue vendimiada manualmente en cajas de 18 kg y almacenada en cámara frigorífica a 4ºC durante 2 días. Una vez en bodega, se efectuó una segunda selección de la uva en mesa por operarios especializados y se llevó a cabo una maceración en frío por espacio de cinco días al objeto de extraer suavemente lo compuestos nobles de la uva. La vinificación se llevó a cabo en vinificadores de acero inoxidable de pequeña capacidad con una temperatura de fermentación controlada entre 28-30ºC y un tiempo de maceración prolongado que favorezca la total transferencia del color y aroma de los hollejos, con la ayuda de remontados y delestages diarios.
El movimiento del vino dentro de la bodega se efectúa siempre por gravedad, limitando la utilización de bombas de trasiego, lo que preserva la calidad del vino obtenido.
Las barricas utilizadas para la crianza del vino fueron de roble francés de primer uso, fruto de una esmerada selección de 6 prestigiosas tonelerías, bordelesas de 225 litros para la variedad Syrah y de 500 litros para la variedad Monastrell. El tiempo de maduración en barrica ha sido de 14 meses y el envejecimiento mínimo en botella en la bodega ha sido establecido en 6 meses. Es en estas barricas donde se ha desarrollado la fermentación maloláctica y se han trabajado las lías finas mediante batonages periódicos para liberar de forma pausada y natural las manoproteínas de las levaduras de fermentación, de manera que nos ayuden a aumentar y potenciar la complejidad y la estructura del vino.
La crítica
Si para el gran gurú de la crítica española, José Peñin, 3.000 años es sin duda el vino revelación del año en el panorama vitivinícola de la Región. Para el otro gran gurú estadounidense, Robert Parker, 3.000 años es más que un gran vino, es el mejor vino elaborado en Bullas, como así lo atestiguan los 93 puntos que le otorgó en su guía, mundialmente conocida y considerada la Biblia del mundo vitivinícola
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