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Estupendo color rojo apicotado, de media-alta
intensidad, completado con un fino ribete
de tonalidades entre teja y naranja propio
de la madurez alcanzada en su tiempo de
reserva.
En nariz nos ofrece dos características
importantes de los buenos vinos: intensidad
y complejidad.
Amplia expresión de notas aromáticas
con multitud de posibles analogías
agradables: mucha fruta bien soleada y
madura seguida de notas especiadas suaves
y dulces, como vainilla, exótico
cacao, coco, junto al aroma de las buenas
maderas de roble usadas en la crianza
y matices de caramelo toffe, entremezclados
con otras sensaciones balsámicas
y especiadas, limpias y refrescantes.
En boca, sencillamente muy rico. Con intensidad
y amplitud de sensaciones finas, agradables
y equilibradas: calidez de fruta madura
-uvas de pulpa muy dulce, ciruelas negras
pasas- perfectamente armonizados con sensaciones
de frescor ácido y taninos maduros
suaves y sabrosos de las buenas uvas.
Persistencia gustativa larga y suavemente
intensa, superior a 20 segundos, con satisfacción
total.
Un nuevo vino de Bodegas Casa de la Ermita,
con personalidad de Jumilla, de gran calidad
y a un precio insuperable.
Consumo óptimo
desde el momento de su salida al mercado
hasta cumplido 2006.
Gastronomía
Asados, guisos muy variados, estofados,
quesos y embutidos curados, etc.
aunque por su conjunción de intensidad
y finura gustativa puede adaptarse a cualquier
tipo de platos, tanto de cocina regional,
como de cocina clásica o vanguardista.
Temperatura ideal
entre 15 y 18º C
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