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Color rojo granate, con amplio
ribete de tonalidades vivas y con
abundantes violetas muy bonitos.
Intensidad de color media, perfectamente
limpio y brillante; con buena formación
de lagrimas.
Bastante aromático y complejo
en su tipo, con matices suaves y
dulces, donde la fruta roja más
de cultivo (fresas) que de bosque
se presenta muy madura, como en
mermelada o confitura; junto a originales
notas de otras frutas con un toque
más exótico, como
aromático melocotón
de viña y mango.
La presencia de aromas de la serie
láctea suaviza el toque floral
de violetas y el vegetal de regaliz,
(de manera natural siempre un poco
más amargos y agudos); por
supuesto siempre agradable y joven.
La entrada en boca es franca y
ofrece otra gama nueva de impresiones.
El frescor de su juventud ácida,
equilibrando a su frutosidad en
boca, la calidez de los 13º
de alcohol y a la untuosidad del
Merlot; seguido de sensaciones táctiles
de taninos jóvenes y firmes
pero bien controlados e integrados,
provenientes de la Monastrell y
Cab. Sauvignon; completan a este
vino con una buena estructura.
Con amplitud gustativa, sin sequedad
ni asperezas.
Por vía retronasal se confirman
los dulces aromas frutados y los
lácteos.
Capaz de acompañar muchos
platos diferentes, de satisfacer
a muy variados consumidores y para
consumir en cualquier época
del año.
Consumo óptimo: Tinto
joven, para ser disfrutado plenamente
durante todo el 2002.
Gastronomía: Pastas, carnes
rojas o blancas, pescados ahumados.
Temperatura ideal: Un poco
fresco, entre 14 y 17º C.
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