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De aspecto atractivo, por
su brillo, limpidez, transparencia y sensación
de frescor y ligereza. Con un color amarillo
muy pálido, con suaves matices
algo nacarados y también algo verdosos
de explosiva juventud.
Nariz con bastantes sugerencias de fruta
fresca y jugosa, tipo pera y piel de manzana.
Un toquecillo de flor blanca y un fondo
de hierbas maduras tipo heno.
Con suficiente intensidad y persistencia
para ser muy agradable.
En boca se agradece su ligereza de constitución
aunque con buen equilibrio de
componentes. La rica acidez frutal que
recuerda al jengibre o algo cítrico
junto a matices dulces como membrillo,
nos refresca, a la vez que acompaña
y da agilidad a un paso suavemente goloso
y frutal.
En retronasal también muestra
sensaciones florales y de hierbas entre
maduras y secas. Se puede decir que tiene
un recorrido muy suave, entre goloso y
ligero, fácil de beber y que cumple
muy bien su misión de refrescar
con buen sabor y perfume sugestivo. Estupendo
para la temporada veraniega o de calor.
Resultado de una muy cuidada viticultura
en el Campo de Cartagena y una muy delicada
y fresca enología.
Consumo óptimo
Vino joven, para degustar desde el primer
momento de su salida al
mercado. Con necesidad de una perfecta conservación
por su fragilidad de evolución.
Gastronomía
Multitud de posibilidades. Desde salsas
suaves o especiadas en platos fríos
hasta arroces melosos, patés, mariscos,
pasta italiana, verduras,
y todas
las combinaciones de platos fríos
del verano.
Temperatura ideal
Frio, de 10 a 13º C
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