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Vino blanco experimental: Malvasía
de crianza.
Uva cultivada en finca de experiencias
agrícolas y vinificada en la Bodega
Experimental de Jumilla, perteneciente
al Instituto Murciano de Investigación
y Desarrollo Agroalimentario (IMIDA).
Los interesantes resultados obtenidos
en diferentes cultivos y experiencias
de vinificación de estas uvas,
han permitido que fuera aceptada como
nueva variedad blanca autorizada a cultivarse
en la DO Jumilla.
Junto a la calidad intrínseca
de la variedad Malvasía, se augura
la próxima aparición en
el mercado de nuevas marcas y tipos de
blancos elaborados con ella, que complementen
la gama de vinos de esta DO.
Aspecto estupendo, con personalidad que
empieza a captar nuestra atención
positivamente desde un primer momento.
Amarillo de baja intensidad, pajizo, sin
reflejos verdosos juveniles pero también
sin notas de oxidación que lo vulgaricen.
Brillante, limpio y fluido, aunque la
formación de lágrima nos
indica su cuerpo rico en componentes,
consecuencia de la uva bien madura y de
su crianza. Aroma intenso que rápidamente
se muestra complejo y variado. Varias
sensaciones frutales, especiadas, florales,
de su estancia en madera, notas de hierbas
finas,
Frutas blancas, maduras, que podemos imaginar
como perfumadas manzanas Fuji, junto a
una mezcla algo tropical de lichis y piña
madura. También suave vainilla
como matiz de la fermentación en
barrica de aromático roble francés
y a la vez formando parte del todo, sugerencias
florales de pétalos secos.
Aroma limpio y de buena persistencia.
En boca muestra un afrutado más
maduro y a la vez sabroso y equilibrado.
Persistente. De evolución o postgusto
muy bueno. Sin notas extrañas.
De sabor fino y con cierta nobleza en
su calidad. Con importante estructura
de componentes, provenientes de la madura
uva y terminados de equilibrar con la
crianza en madera junto a sus lías
finas, todo ello ligado por una fresca
acidez.
Capaz de alcanzar la sinergia con alimentos
ligeros pero sabrosos o con platos mas
cocinados y rotundos.
Los matices aromáticos que podemos
captar por vía retronasal a la
vez que tenemos algo de vino en la boca
pueden llegar a ser aún más
sugerentes, añadiendo posibles
notas de hierbas finas, recuerdos a esos
limones poco ácidos con mucha albura
y hasta algo que recuerda a la almendra
amarga
y todo ello produciendo un
original agrado.
Estupendo vino, que quizás se le
pueda atribuir una nueva personalidad,
conseguida en el difícil asunto
de la fermentación y crianza de
blancos en barrica y de su evolución
en el tiempo.
Consumo óptimo
Aunque puede llegar a ser muy interesante
su evolución positiva, mejor no atrasar
su consumo mas allá de dos años
tras su posible salida al mercado, que en
este caso hubiera sido hacia invierno del
2003
Gastronomía
Vino fresco y sabroso, con capacidad de
maridar con aperitivos o hasta platos
más contundentes.
Su frescor ácido es justo lo que
necesitan los alimentos al natural, como
unos berberechos o unas sabrosas ostras
con todo el sabor del mar en sus entrañas
y su buena estructura sería excelente
para un rodaballo salvaje, una merluza
de pincho o los platos de pescado acompañados
de setas.
La intensidad de su fino sabor ligaría
igualmente con los quesos de pasta dura.
Temperatura ideal
Frió, entre 10 y 12º C
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