| |
Color amarillo de muy baja intensidad, muy pálido, brillante, vivo transparente.
Con aspecto muy juvenil y fresco.
En nariz ofrece aromas agradables, con cierta sencillez.
Frutas blancas (manzana Golden, membrillo, uva fresca), con sensaciones herbáceas (laurel, cereales, trigo).
Intensidad aromática media pero suficiente. Limpio y adecuado a su origen varietal.
En boca tiene cierta estructura a la entrada, aunque pasa con mucha agilidad.
Con un recorrido uniforme, final agradablemente fresco y de recuerdo cítrico.
Muy fácil de beber por su ligereza alcohólica.
Retronasal con sensaciones limpias y sugerencias de florecillas blancas.
Suficientemente atrayente y emocionante.
Consumo óptimo: Vino joven, para ser consumido durante el año siguiente a su elaboración.
Gastronomía: Los blancos jóvenes y frescos son imbatibles con el marisco y los pescados blancos, con pastas, verduras y ensaladas o mousses frías, etc.
Su baja temperatura de servicio los hace también recomendables con carnes y platos más potentes en los meses cálidos.
Temperatura ideal: 10 a 13º C
|