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Vino obtenido por ensamblaje perfecto de las castas Monastrell (50%) y Syrah, Tempranillo y Merlot (juntas otro 50%), cultivadas en los múltiples microclimas de la DO Yecla.
Con curiosa marca que representa una imagen, figurada, del campo antiguo.
El aspecto del vino es muy bueno, con un bonito color de madurez, rojo granate, con suficiente capa o intensidad, brillo, perfecta limpidez y sensación de buen cuerpo.
Aromas de madurez, de frutas soleadas, ciruelas negras, fresas maduras, picotas, arandanos. Diferentes matices que nos hacen imaginar las uvas de Monastrell, Syrah, Merlot y la suave Tempranillo.
Con alguna notas especiada y mineral que evocan al heno, arcilla, tinta....
Con buena intensidad y perfecta unión con las agradables sensaciones vinosas.
En boca su entrada en amplia, sabrosa, con sucesión de sensaciones perfectamente ligadas: frescor juvenil de riqueza acida frutal, calidez y suavidad del alcohol y sucesión de taninos vigorosos pero amables de la Syrah y Merlot.
De buena intensidad gustativa, con buena estructura y equilibrio.
Vino maduro de uvas maduras, buscando la expresión frutal mas que los adornos de la crianza.
Ni clásico ni moderno, simplemente sabroso, divertido y bien elaborado.
Con el encanto de ofrecer más vino que precio.
Consumo óptimo
2008 y 2009. Sin necesidad de evolución en botella.
Temperatura ideal
De 15 a 18º C
Gastronomía
Mucho juego o afinidad con innumerables platos, acompañando espléndidamente carnes rojas a la brasa, aves o distintos tipos de arroces, pastas, carnes blancas, quesos...
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